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Imagen de un hombre con traje al teléfono en un aeropuerto / EUROPA PRESS

‘Bleisure’ o cómo sacarle partido a los viajes de negocios

"Business with leisure" o "negocio con ocio", así son los viajes laborales que se imponen, cuyo objetivo es compatibilizar trabajo y esparcimiento

7 min

Cada vez son más los que viajan por negocios y no se limitan a ir a trabajar, sino que aprovechan la ocasión para tomarse su tiempo de ocio, durante uno o varios días, y así conocen de verdad el destino de su viaje. A esta práctica se la conoce como bleisure, que viene de “business with leisure”, en inglés, aunque suena mejor en español: “negocio con ocio”.

Aunque pueda parecer algo minoritario, no lo es y está “más extendido de lo esperado”, y así lo señala un estudio de la gestora de viajes CWT que incluye testimonios de viajeros que practican bleisure habitualmente. Lo llevan a cabo sobre todo los trabajadores con escasas posibilidades de ocio, esos a los que su frecuente movilidad les suele negar los momentos de asueto y aprovechan la mínima oportunidad para desconectar un poco. Se trata de un turismo diferente, flexible, en alza y en continua reinvención, y las demandas de este tipo de público requieren de soluciones imaginativas y sobre todo que las opciones ociosas sean compatibles con la faceta profesional.

España, a la cabeza

De los 7,2 millones de turistas extranjeros que llegaron a España el pasado mes de abril, más de 400.000 lo hicieron por motivos laborales o negocios, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y muchos de ellos no demandaban ya solo una buena oferta para desplazarse por motivos de trabajo, sino que también deseaban disfrutar de la gastronomía autóctona, de los atractivos turísticos del destino, de actividades culturales, de ir de compras o bien dedicarse un poco de fiesta en locales de moda.

No todo tiene por qué ser trabajo en un viaje de negocios / EUROPA PRESS
No todo tiene por qué ser trabajo en un viaje de negocios / EUROPA PRESS

Y lo mismo sucede con los españoles que se desplazan por cuestiones laborales, que practican cada vez más el bleisure, según corrobora el estudio de CWT, que afirma que España está a la cabeza mundial en viajes de este tipo empatada con la India, aunque durante los últimos 12 meses los viajeros estadounidenses fueron los que más prolongaron sus viajes de trabajo (2,7 veces) seguidos de los europeos (2,4 veces) y de los procedentes de Asia Pacífico (2,3 veces). La extensión media global fue de 4,3 días y la española es de 3,8. Es decir, los españoles somos los que más bleisure hacemos, pero durante menos tiempo que otros.

El 10% de los más de cinco millones de viajes al extranjero realizados por los españoles en el segundo trimestre de 2019 fue por negocios, según el INE, y el bleisure está a la orden del día, hasta el punto de que se prevé que genere en 2026 más de 1.400 millones de euros, con una previsión de crecimiento anual del 4,1%.

Optimizar el tiempo

El tiempo se contempla como la auténtica clave de esta novedoso planteamiento de viaje, porque suele ser escaso y se hace necesario acortar los plazos de espera que un turista normal tiende a manejar. Por eso, el acceso a la tecnología es básico para optimizar ese tiempo y que sobre para acometer también planes de ocio. Es igualmente necesaria una buena planificación que no descuide nunca los aspectos laborales pero que permita otros planes en momentos concretos. Es entonces cuando el viajero se topa con cuestiones como los seguros de viajes, que quizá no sirvan para el tiempo de ocio si el itinerario ha sido contratado como de negocios.

Es algo que ya contempla, por ejemplo, InterMundial, que adapta las pólizas de viajes a las circunstancias de viajar haciendo bleisure y que tienen en cuenta también algunos operadores de viajes. Como señala Arturo Moreno, responsable de producto de InterMundial, este tipo de aventureros cada vez demanda y agradece más “el hecho de poder incrementar los gastos médicos o añadir más coberturas a los productos business en función de los planes de ocio que vamos configurando, y existe la ventaja de poder contratarlo incluso un día antes de viajar aunque la reserva se haya realizado con anterioridad".

Planificar bien el viaje y dosificar el tiempo es básico para este tipo de viajeros / EUROPA PRESS
Planificar bien el viaje y dosificar el tiempo es básico para este tipo de viajeros / EUROPA PRESS

Viajes para millennials

El perfil más habitual de viajero bleisure, según datos del INE, tiene entre 26 y 35 años y correspondiente a los llamados millennials o generación Y, un perfil de por sí habitualmente marcado por la estrecha línea que delimita la vida laboral y la personal.

Estas personas son expertas en trabajar fuera de su horario laboral, por lo que requieren una oferta que se adapte a sus necesidades. El reto para los profesionales ha de ser efectuar propuestas turísticas creativas y novedosas que estimulen a estos clientes con nuevas inquitudes.

Desestacionalización del turismo

Estos viajeros aportan beneficios no hace mucho insospechados para la industria de los viajes. Según el Barómetro Turístico Braintrust, el bleisure ayuda a la desestacionalización del turismo, ya que únicamente un 25% de estos viajes se realiza durante los meses de julio y agosto, dato que permite al sector hotelero ampliar su negocio en fechas en las que generalmente se producía una caída significativa en la demanda, contribuyendo con ello también a que el empleo sea más estable.

En este sentido, el sector turístico dispone ya de una nueva oportunidad para aumentar su oferta y ofrecer al cliente una única experiencia de viaje que combine flexibilidad y amplias opciones de ocio en un paquete único. La economía colaborativa y el uso de las TICs, además, han revolucionado el panorama actual, y donde antes había rigidez en los paquetes vacacionales y de negocios, ahora existe una flexibilidad que posibilita organizar viajes que atraigan a los viajeros bleisure.