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Una estación de servicio de la petrolera / REPSOL

Los beneficios de Repsol caen un 26,7% en el primer semestre del año

La compañía presidida por Antonio Brufau gana 1.133 millones entre enero y junio, periodo en el que no se ha apuntado extraordinarios

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Repsol ha ganado durante los primeros seis meses del año 1.133 millones de euros. Esta cantidad representa una caída de los beneficios netos en un 26,7% respecto a lo conseguido en el primer semestre de 2018, ya que entonces superó los 1.500 millones. 

La compañía ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la diferencia se refleja en la falta de los extraordinarios con los que contaban en el ejercicio previo. El pasado año se incluyó en la cuenta de resultados semestrales de Repsol la plusvalía de la venta del 20% de Naturgy --en aquel momento, Gas Natural Fenosa--, valorada en 344 millones.

Leve contracción del beneficio ajustado

Sin embargo, las cifras ajustadas --con la exclusión de ésta y otras variables-- también reflejan descensos, aunque más moderados. Las ganancias netas ajustadas de la petrolera presidida por Antonio Brufau en el primer semestre de 2019 fueron de 1.115 millones, un 1,5% más bajas que las de un año antes, cuando tales beneficios fueron de 1.132 millones.

Antonio Brufay, presidente de Repsol / EFE
Antonio Brufay, presidente de Repsol / EFE

El grupo Repsol apunta al contexto y la evolución del mercado del petróleo para destacar la solidez de sus resultados. La compañía señala en los documentos aportados al organismo supervisor que estas cantidades han sido conseguidas en un momento en el que el crudo cuenta con un precio medio de 66 dólares por barril, "un 7% inferior al de los seis primeros meses de 2018". La caída de los márgenes internacionales de refino y la suspensión de la producción en Libia durante la mitad del semestre también se destacan como datos de un contexto menos favorable para la compañía.

Mejora de la retribución accionarial

La susodicha "firmeza de los resultados" y la capacidad de generación de caja mostrada ha motivado a la compañía a "realizar la recompra y amortización de acciones para una mayor retribución a sus accionistas". El consejo de administración de Repsol propondrá a la junta general de accionistas amortizar un 5% del capital social, que se suma a la mejora del dividendo ya aprobada anteriormente.

La actualización prevé un incremento del 8% respecto a 2017 y situará el precio de la acción en 0,95 euros en el presente año. La idea subyacente es la de alcanzar el euro por bono accionarial en 2020. 

'Upstream' en crecimiento plano...

Los negocios de exploración y producción petrolífera --Upstream-- registraron un resultado de 646 millones de euros en el primer semestre, en línea con el mismo periodo de 2018 --647 millones--. La producción media de Repsol hasta junio de grupo se situó en 697.200 barriles equivalentes de petróleo diarios, frente a los 724.100 de los primeros seis meses de 2018. 

El descenso de producción se respalda tanto en el cese temporal de actividad en Libia como en "las actividades de mantenimiento en Trinidad y Tobago, la desinversión en Midcontinent (Estados Unidos) y la expiración de la licencia Jambi Merang (Indonesia)". Como datos relevantes, la compañía destaca el descubrimiento de crudo en este último país --el mayor yacimiento en lo que va de año-- y el inicio de la producción del proyecto en el Golfo de México.

... y 'Downstream' en descenso

Por otra parte, el negocio de Downstream --como se conoce a las ramas de refino, química, trading y gas, movilidad, lubricantes, GLP y Repsol Electricidad y Gas) alcanzó los 715 millones de euros a junio, un 6% inferior a los 762 millones del mismo periodo de 2018.

El área de refino realizó durante este medio año paradas programadas en las refinerías de Bilbao --en la que invirtió 52 millones euros-- y A Coruña --más de 60 millones de inversión--. Estos trabajos, que permitieron incorporar mejoras tecnológicas, de eficiencia energética y de seguridad, continuarán durante el resto del año en las instalaciones de España para asegurar su disponibilidad cuando entre en vigor la nueva normativa internacional de combustibles marítimos (IMO).