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El BCE levantará el veto a los dividendos de la banca en octubre / EP

El BCE extiende a la banca su recomendación de excluir el dividendo hasta fin de año

El banco emisor constata que, en líneas generales, las entidades europeas están preparadas para soportar el estrés producido por el Covid-19

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La banca no debería repartir dividendos en lo que queda de 2020 si quiere seguir cumpliendo con las recomendaciones del Banco Central Europeo (BCE). El organismo emisor ha anunciado este martes que extiende hasta el 1 de enero de 2021 tanto esta sugerencia como la de no proceder a recomprar acciones propias, todo ello con el objetivo de preservar y reforzar el capital de las entidades que actúan bajo su supervisión en el contexto de la crisis del coronavirus.

"Esta recomendación actualizada sobre la distribución de dividendos sigue siendo temporal y excepcional y tiene como objetivo preservar la capacidad de los bancos para absorber pérdidas y apoyar a la economía en este entorno de incertidumbre excepcional", ha indicado el BCE, al tiempo que ha asegurado que dará a los bancos suficiente tiempo para reponer sus reservas de capital y liquidez para no actuar procíclicamente.

Revisión en el cuarto trimestre

Hasta ahora, la recomendación estaba vigente hasta la finalización del tercer trimestre, lo que había hecho que numerosas entidades, entre ellas algunas españolas, hubieran aplazado su decisión sobre un posible reparto de dividendos precisamente hasta la recta final del año. Sin embargo, ahora tendrán que esperar, al menos, tres meses más.

Y eso, como mínimo. Porque el BCE también ha dejado claro que volverá a revisar la decisión en el último trimestre de 2020 y que, en función del entorno económico, la estabilidad del sistema financiero y la fiabilidad de la planificación del capital, podría extender de nuevo el veto a la remuneración al accionista contra el que se han manifestado algunos bancos y accionistas españoles.

Prueba de estrés superada

Además, con el mismo propósito de preservar la capacidad de los bancos para absorber pérdidas y apoyar los préstamos a la economía real, el banco central también emitió una carta a los bancos pidiéndoles que sean extremadamente moderados con respecto a los pagos de remuneración variable, por ejemplo, reduciendo la cantidad total de pago variable.

Por otro lado, el BCE considera que los bancos de la zona euro son capaces, en general, de resistir el escenario de estrés causado por la crisis del coronavirus. Así lo revelan los resultados de las pruebas de vulnerabilidad a las que el organismo ha sometido al sector y que, en esta ocasión, han sustituido a los tradicionales tests de estrés que lleva a cabo el supervisor.

Entidades sobre aviso

No obstante, la entidad que preside Christine Lagarde advierte de que si se produjera un significativo agravamiento de la situación varios bancos tendrían que tomar medidas adicionales para cumplir con los requisitos mínimos de capital. En cualquier caso, no ha trascendido la situación particular de cada entidad toda vez que el BCE ya anunció que facilitaría los datos de forma agregada.

Este examen evaluó cómo el impacto económico causado por el brote de coronavirus afectaría a 86 bancos de la zona del euro y tuvo como objetivo identificar vulnerabilidades potenciales dentro del sector bancario en un horizonte de tres años. "En general, los resultados muestran que el sector bancario de la zona del euro puede soportar el estrés inducido por la pandemia", ha subrayado la institución.

Posibles escenarios

El análisis de vulnerabilidad del BCE se centró en dos escenarios establecidos en las proyecciones macroeconómicas de la institución, publicadas el pasado mes de junio. El escenario central, que es más probable que se materialice según los técnicos del BCE, prevé que el producto interior bruto (PIB) real en la zona del euro disminuya el 8,7% en 2020, con un crecimiento del 5,2% y del 3,3% en 2021 y 2022, respectivamente.

Por su parte, el escenario severo, que representa un desarrollo más adverso, pero aún plausible, de la crisis, prevé una disminución del PIB real del 12,6% en 2020 y un crecimiento del PIB del 3,3% y 3,8% en 2021 y 2022, respectivamente.