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Sede del Banco Central Europeo (BCE), en Fráncfort

El BCE apoya que los bancos aporten más provisiones por sus activos dudosos futuros

Los nuevos requerimientos afectarán de manera distinta a los préstamos con garantía de los que no la tengan

4 min

Los bancos llevan meses deshaciéndo de los préstamos en riesgo de entrar en duda que figuran en sus balances, ante el temor de la imposición de más provisiones, pero los que se mantienen deberán ser provisionados con más capital. Ante de que acabe el presente mes de marzo, el Parlamento Europeo aprobará los nuevos requisitos, que esta semana han sido apoyados por el Banco Central Europeo (BCE).

En cuanto a las provisiones de la cartera dudosa ya existente, el proyecto de reglamento fija que las exposiciones tóxicas de los bancos anteriores al 14 de marzo de 2018 no se verán afectadas en ningún caso. Solo los préstamos concedidos desde entonces y que entren en situación problemática tendrán que incorporar estos nuevos criterios.

Con o sin garantía

Los nuevos requerimientos afectarán de distinta manera a los préstamos dudosos que cuenten con garantía y a aquellos que no, de forma que los bancos tendrán diferentes calendarios en estos dos casos para llevar a cabo sus coberturas.

Para los activos problemáticos respaldados por un colateral garantizado, los bancos tendrán un periodo de nueve años para ir escalonando sus provisiones hasta llegar al 100% del valor del crédito. En cambio, este plazo será de un máximo de siete años en el caso de los préstamos garantizados por colaterales que sean susceptibles de sufrir pérdidas, como capital o bonos.

Los periodos serán mucho más exigentes para los bancos en el supuesto de activos que no dispongan de garantía, o de préstamos garantizados cuyo colateral se haya demostrado inutilizable o incobrable en la práctica. En estos casos, las entidades contarán con solo tres años para provisionar el 100% del préstamo dudoso.

Requisito de cobertura mínima

El supervisor, dirigido por Mario Draghi, se congratula de que se haya diseñado un requisito de cobertura mínima tan sencillo, que "facilitará la labor de cumplimiento normativo de las entidades de crédito y los supervisores".

En las primeras negociaciones, el BCE había mostrado su negativa a unos recargos extra alegando, entre otros argumentos, que la potestad prudencial de imponer provisiones adicionales a los bancos de la zona euro recaía exclusivamente en el Mecanismo Único de Supervisión (MUS), dependiente de Fráncfort.

Sin dotaciones con carácter retroactivo

Otro factor que preocupaba al BCE era la posibilidad de que los nuevos requerimientos afectaran a toda la cartera de activos existente, y no solo a las nuevas entradas de dudosos, como pretendían tanto el sector bancario como la institución presidida por Mario Draghi, favorables ambos a no establecer dotaciones con carácter retroactivo. Las dos cuestiones se han resuelto, y ambas de conformidad con el supervisor.

Estos nuevos recargos mínimos no impiden que las autoridades supervisoras tengan la última palabra a la hora de determinar si una entidad tiene suficientes provisiones para sus exposiciones crediticias.