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La Torre Agbar de Barcelona.

Barcelona y Madrid, rezagadas en vídeovigilancia

La falta de digitalización y la protección de la privacidad mantienen a los sistemas de emergencias de España un paso por detrás

11.12.2016 00:00 h.
4 min

Barcelona y Madrid van un paso por detrás en seguridad ciudadana. Los problemas se combinan. Por un lado, la protección por la privacidad individual recela de la videovigilancia. Por otro, las dos ciudades más importantes de España van con retraso en la digitalización para el manejo de datos.

“La seguridad de Barcelona y Madrid es muy analógica aún”, explicó Rafael Martín el director para el sur de Europa de Genetec, la multinacional canadiense pionera en sistemas de seguridad ciudadana. Dar el paso a sistemas digitales requiere un desembolso inicial de los gobiernos locales. Para el directivo, se trata de falta de voluntad política. Es una inversión que las principales capitales ya han hecho.

Seguridad contra atentados terroristas

La vídeo vigilancia fue crucial para dar con los atacantes durante los atentados en Bruselas, que el pasado mes marzo dejaron 35 muertos y más de 300 heridos. Con cámaras de video vigilancia, lectores de matrículas en la calle, controles de acceso para edificios y detectores de incendios, el rastreo de los sospechosos fue posible. Y eficaz.

La compañía canadiense ofrece un monitor centralizado de control. Desde una pantalla, pueden coordinan las diferentes tecnologías, de diferentes fabricantes, que tengan instaladas por la ciudad. La capital europea hace ocho años que abrazó el máximo sistema de seguridad en el mercado.

También lo hicieron Nueva York, Chicago, Detroit, Montreal, Londres, Lisboa… así como más de 1.800 pueblos de Italia. Igual que Villanueva de la Cañada, Bohadilla y Mollet. Pero no Madrid ni Barcelona.

Ciudad inteligente… no segura

Barcelona alojó en noviembre la mayor feria de ciudades inteligentes. Pero “la seguridad, por desgracia, queda fuera del concepto Smart City”, lamentó Martín. Se reflexiona largo y tendido sobre la ciudades amigable, domótica y que ahorren energía… pero “nos olvidamos de algo tan importante como la seguridad”, reprochó.

Más allá de la situación extrema de un atentado, un sistema integrado de seguridad tiene aplicaciones más habituales. Los lectores de matrículas han resuelto desapariciones o secuestros. Con casos como el de Diana Quer que mantienen a la policía en vilo, Martín considera que “si tuviéramos lectores de matrículas y cámaras en condiciones se hubiera encontrado perfectamente a la persona y al vehículo”.

Otras aplicaciones más cotidianas pasan por la gestión la circulación: detectar las zonas y las horas de más densidad por coches no locales para asignar responsables de tráfico. También para localizar vehículos robados.

El problema de Europa no es la UE

El recelo por la privacidad es el otro gran freno de los sistemas de seguridad. Las cámaras de vídeo en la vía pública generan controversia entre los vecinos. Una actitud muy europea que no supone una traba en Estados Unidos o en las potencias asiáticas. Pero “las restricciones en Europa no vienen de la Unión Europea sino a nivel local”, señaló Martín.

De hecho, “la directiva europea vigente permite trabajar datos fuera del país siempre que el centro de gestión de datos esté en Europa. Genetec lo tiene en Irlanda”, aclaró el director para el sur de Europa de la compañía. La nube que la empresa canadiense que utiliza es “Azure”, con altos estándares de encriptación de Microsoft. Así que existe la ley y la tecnología. Solo falta adoptarla.