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Una imagen de archivo de la ciudad de Barcelona / EFE

Barcelona, a la cola en libertad económica

La capital catalana suspende y se sitúa en la posición número 27 de 30, tan sólo por delante de Valencia, Jerez de la Frontera y Granada

5 min

Barcelona es una de las peores ciudades españolas en lo que a libertad económica se refiere. Así lo demuestra un informe de la Fundación para el Avance de la Libertad, que otorga 45,49 puntos sobre 100 a la capital catalana en el índice de libertad económica de 2018. Con esta puntuación, Barcelona figura en la posición número 27 de 30, tan sólo por delante de Valencia, Jerez de la Frontera y Granada. La Ciudad Condal suspende y recibe la categoría de libertad económica insuficiente.

Para realizar el ranking, el informe ha analizado el desempeño económico del municipio, la magnitud de su plantilla, el intervencionismo económico y la presión fiscal de las 30 ciudades más pobladas de España.

Recaudación fiscal elevada

Además de medir el grado de libertad económica, el estudio destaca las mayores limitaciones de cada ciudad. En el caso de Barcelona, los investigadores inciden en el “coste excesivamente elevado para sus habitantes y un nivel de endeudamiento muy mejorable”.  Por ello, recomiendan “bajar tasas como la de estacionamiento en zona azul, y eliminar o al menos reducir sustancialmente la de pernoctación en hoteles”. En cuanto a la recaudación fiscal, de la que subrayan que es “muy elevada” por habitante, observan un “espacio de mejora” en la reducción del tipo del IBI.

Tampoco se libran las empresas municipales o participadas. Según este think tank, Barcelona tiene “demasiadas”, por lo que ven “necesario externalizar más los servicios para que los presten empresas especializadas”.

La más deficiente: Granada

Además de Barcelona, otras grandes ciudades españolas también suspenden en este índice, como Madrid o Valencia. Sin embargo, la que sale peor parada en el ranking es Granada (39,44), la única ciudad que cae por debajo de los cuarenta puntos y que recibe la categoría de libertad económica deficiente.

En el otro lado de la moneda se sitúan Almería (62,51) y Alicante (61,42), las únicas dos metrópolis que superan los 60 puntos y reciben la etiqueta de libertad económica moderada. Tras ellas se sitúa A Coruña, ciudad gobernada por En Marea –partido en la órbita de Podemos-- y con una clasificación de libertad económica aceptable.

¿Influye el color político?

Frente a la pregunta de si el color político de un ayuntamiento influye o no en el grado de libertad económica, el estudio pone de relieve que “existe una cierta tendencia a menor libertad económica allí donde el gobierno municipal es de centro izquierda o de izquierda”.

Aun así, el mismo informe destaca que “será necesario contar con una serie de años, tras varias ediciones y con cambios en los gobiernos municipales, para visualizar el efecto del color político sobre la libertad económica”. También recalcan que “para extraer conclusiones en este sentido, también será preciso ampliar la muestra de ciudades”.

Donde sí observan una correlación directa es en el tamaño de las ciudades: “Se observa una fuerte tendencia de las ciudades más grandes a tener un pésimo desempeño en este índice”. Ponen como ejemplo que el primer puesto del ranking de 2018 es para la urbe menos poblada de las treinta que se ha analizado. En cambio, “de las diez ciudades más grandes, sólo aprueban tres”.

Posibles soluciones

Según la Fundación, el índice revela "importantes" necesidades de mejora en el ámbito local. Por ello, insta a tomar medidas encaminadas a la reducción de la deuda municipal, contención del gasto público, reducir la capacidad normativa o desmunicipalizar y concesionar los principales servicios para que los presten empresas profesionales.

Además, alertan que para mejorar la libertad económica, se han de evitar políticas municipales que perjudiquen al emprendimiento, y en especial al derivado de las nuevas posibilidades que ofrece la economía colaborativa.