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La teniente de alcalde de Urbanismo de Barcelona, Janet Sanz (i), y el concejal de Turismo, Agustí Colom, hoy / CG

Colau allana el camino a la paz con Airbnb

El Ayuntamiento de Barcelona suma la plataforma a la mesa de buenas prácticas en turismo tras la promesa de retirar los anuncios ilegales a partir de este viernes

29.05.2018 12:35 h.
6 min

Ada Colau allana el camino a la paz con Airbnb. El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado hoy, martes 29 de mayo, que incorpora la plataforma al grupo de trabajo de buenas prácticas de intermediarias turísticas. La decisión municipal sigue al anuncio de la puntocom de que retirará 2.577 pisos turísticos sin licencia de su web, que cederá los datos de los usuarios al consistorio y que incorporará una herramienta que impida nuevos anuncios ilícitos en toda Cataluña, empezando por la Ciudad Condal. 

Según ha informado la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, Airbnb se sumará en breve al grupo de trabajo contra el fraude turístico. La tecnológica encontrará en este foro a Booking, Tripavisor, Rentalia, Homeaway y la patronal Apartur, que hicieron lo propio en mayo de 2017. El acuerdo con Airbnb, ha precisado la edil de Barcelona en Comú (BComú) será efectivo una vez el Ejecutivo local se cerciore de que la puntocom ha retirado los 2.577 apartamentos exigidos, y de que puede acceder a los datos de los usuarios a partir de este viernes, 1 de junio.

"Trabajo conjunto"

En un tono mucho más suave que otras veces con la tecnológica, Sanz ha reiterado que el compromiso del Ayuntamiento es "luchar para que queden cero pisos turísticos ilegales anunciados en la ciudad". Ese objetivo, ha agregado la electa, no se circunscribe a Airbnb, sino también a otras plataformas que ha citado de forma específica: Homeaway y Wimdu. "La primera tenía una bolsa de apartamentos sin número de Registro de Turismo de Cataluña (RTC) de unas cien unidades la última vez que miramos", ha señalado.

No obstante, ese trabajo de peinado de las plataformas se hará de forma conjunta en el marco de la mesa de buenas prácticas. "La labor del Ayuntamiento tendrá dos momentos diferentes. Por un lado, tener acceso inmediato a la información de los anunciantes de apartamentos vacacionales: su dirección, su DNI y nombre y apellidos", ha enumerado Sanz. Por otro lado, el gobierno municipal vigilará para que todos los miembros de la mesa "no permitan pisos turísticos sin número de registro, que es lo que veníamos exigiendo". En este sentido, Sanz ha mencionado también que Booking y Homeaway deberán ceder información a la administración, algo que hasta ahora no hacían.

Las sanciones se mantienen

Pese al esfuerzo de Airbnb y al gesto de hoy del Ayuntamiento de Barcelona con la plataforma, el Ejecutivo local no tocará las dos sanciones de 600.000 euros por presunta vulneración de la ley autonómica de turismo que le impuso en 2016 y 2017. "Una cosa no presupone la otra. El gobierno municipal no puede intervenir en expedientes sancionadores que ya están en marcha. Sí puede velar para que las plataformas se acerquen al objetivo de cero pisos turísticos ilegales en la ciudad", ha defendido Sanz.

La teniente de alcalde de Urbanismo ha precisado que la puntocom "está hoy mucho más cerca de tener cero pisos turísticos sin número RTC en Barcelona". Ello sitúa a las dos partes "mucho más cerca de un acuerdo, que se producirá cuando se acabe con la ilegalidad".

Airbnb facilitó el acuerdo

Cabe recordar que la mano tendida de hoy del consistorio a Airbnb llega después del anuncio de la plataforma de que el viernes, 1 de junio, modificará sustancialmente su operativa en Barcelona. La intermediaria comenzará a ceder los datos de los usuarios al Ayuntamiento para facilitar la labor inspectora contra el fraude en turismo. Asimismo, completará el veto a los 2.577 pisos turísticos sin licencia, que se sumarán a los 1.500 ya eliminados anteriormente. Además, la tecnológica exigirá rellenar el campo de licencia al registrar un piso, y hacerlo con un número real, algo que otras plataformas no hacen, ha recordado Sanz hoy.

El esfuerzo de Airbnb, pues, la sitúa en transparencia por encima de otras rivales --algo que Sanz ha admitido hoy-- y la acerca a un acuerdo de convivencia con el Ayuntamiento, algo que hasta ahora había sido difícil por las dos supermultas que le impuso el consistorio. Pese a esa entente, quedará un fleco por cerrar: el de los hogares compartidos o home sharing. Una apuesta estratégica de Airbnb, las viviendas que ceden habitaciones sueltas están en un limbo que debe regularse a nivel autonómico en un decreto de turismo que está encallado por falta de Govern. Cuando la Generalitat lo reactive y publique, el Ejecutivo local lo adaptará a Barcelona mediante ordenanzas municipales.

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