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José Sevilla, CEO de Bankia, analiza los resultados al cierre del primer trimestre de 2019

Bankia presta un 15% más de hipotecas en plena "desaceleración gestionable"

La entidad confía en que no se altere el compromiso de privatización con el nuevo Gobierno, y hacerla cuando la cotización se recupere

29.04.2019 13:17 h. Actualizado: 29.04.2019 13:17 h.
5 min

Un día después de las elecciones generales, Bankia ofrecía los resultados a cierre del primer trimestre, con sus responsables dando cuenta de los mismos ante los medios.

No estamos ni aliviados, ni lo contrario”, comentaba José Sevilla, consejero delegado de la entidad”, al ser cuestionado sobre los resultados obtenidos por Podemos y su potencial influencia en el futuro Gobierno, al ser la única fuerza política contraria a la privatización de la entidad.

Fragmentación política

Y en esa misma clave electoral, Sevilla añadía que lo único que espere del nuevo parlamento es que “nos acostumbremos a la fragmentación y que el Gobierno que salga gobierne bien”.

A partir de aquí, el CEO de Bankia rebajaba un tanto las expectativas negativas de la actividad económica futura, para señalar que, de momento, a la vista de los resultados obtenidos por el banco al inicio de 2019, como mucho podríamos estar en un “escenario de desaceleración gestionable”, en el que “no esperamos que se vean afectados ni la facturación de hipotecas ni el crédito al consumo, que seguirán fuertes”, apuntaba Sevilla.

Crecimiento de hipotecas y créditos al consumo

Dos métricas que entre enero y marzo, crecían a casi el 15% y al 26% en tasa interanual, respectivamente. Muy por encima el ligeramente superior al 6% que aumentaba la financiación a empresas. Datos que llevaban a Sevilla a asegurar que  “están ligeramente por encima de las previsiones de actividad económica que manejábamos”.

Como suele se habitual, la comparecencia de los responsables de Bankia ante los medios volvió a ser objeto de cuestionamiento los temas recurrentes acerca de las fechas de la privatización de la entidad y, en esa línea, la posibilidad de que la entidad entre en una nueva ronda de concentración bancaria. Algo que los supervisores, tanto el BCE como el Banco de España, vienen pidiendo desde hace meses.

Sobre la venta del 61% que todavía tiene el Estado en Bankia, a través del Frob, Sevilla insistía en la necesidad de que el nuevo gobierno “continúe el compromiso de privatización, siempre que lo justifique el valor de la cotización” que, a pesar de la subida cercana al 2% registrada tras conocerse los resultados electorales y de la entidad, sigue estando muy por debajo de lo que sería aconsejable para vender, con eso 2,4 euros a los que ahora cotiza la entidad.

"¿Fusiones? Con nadie"

Respecto a la entrada del banco en quinielas sobre posibles fusiones, el consejero delegado de Bankia volvía a tirar de argumentario. “Ni con Sabadell, ni con BBVA ni con nadie. No las contemplamos. Nosotros seguimos en solitario con nuestro plan estratégico buscando la mayor rentabilidad”.

Un plan para el que Bankia tiene entre ceja y ceja que la rentabilidad medida en la relación entre beneficio atribuido y fondos propios (ROE), alcance el 10%. “Nos queda todavía mucho por hacer”, reconocía Sevilla, con esa métrica ahora situada en el 6,7%, tras bajar un punto porcentual en el primer trimestre de 2019.

Margen para devolver más a los accionistas

En cuanto a la posibilidad de Bankia pudiera ser más ambiciosa a la hora de devolver capital a sus accionistas, Sevilla entiende que sí. “Todos tenemos el compromiso de generar capital para repartir en dividendos extraordinarios y, el resto, ya veremos si en dividendos extraordinarios o en otro tipo de actuaciones, tenemos margen y ya lo iremos viendo", señalaba.

De cara a los resultados al cierre del presente ejercicio, Leopoldo Alvear, director financiero, aventuraba que subirían “algo” respecto a los 703 millones logrados en 2018. Y que lo haría gracias a un incremento del 3% de las comisiones y una reducción de los gastos por las sinergias de la integración de BMN, que compensarían en impacto negativo de las operaciones financieras.