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Óscar Arce, director general del Banco de España en una imagen de archivo / EFE

El Banco de España afea al Gobierno del PSOE su política económica

El instituto emisor considera que el Ejecutivo aplica medidas procíclicas cuando en realidad debería trabajar para que el Estado no gaste más de lo que ingresa

20.03.2019 14:13 h. Actualizado: 21.03.2019 11:01 h.
5 min

El Banco de España lamenta que los gobiernos españoles no trabajen de forma más decidida por la reducción del déficit público. Esa actitud supone que la economía atraviese en 2019 "otro año más en barbecho", debido a que solo bajará hasta el 2,5%, con una reducción de solo dos puntos porcentuales sobre 2018.

Pese a que considera esa cifra es "nada despreciable" cifra del 2,5 %, el instituto emisor se siente un “pelín insatisfecho”. Óscar Arce, director general de Economía y Estadística, ha añadido que sus previsiones de déficit para este año han sido elevadas en una décima con respecto a lo pronosticado en diciembre pasado.

Los "viernes sociales"

Esa revisión al alza se debe a las medidas aprobadas por reales decretos en los bautizados como "viernes sociales" del Gobierno de Pedro Sánchez y, principalmente, a que el PIB nominal va a crecer tres décimas menos de lo previsto, debido a la previsible contención de la inflación.

Las disposiciones que más pueden contribuir a que el déficit no se reduzca lo suficiente son la extensión del subsidio de desempleo a mayores de 52 años, la exención del IRPF en las prestaciones por maternidad y la ampliación de los permisos de paternidad, aunque Arce ha dicho que individualmente consideradas tienen un efecto económico "muy limitado".

Más cotizaciones

Los que ayudará a contener el déficit el aumento de las bases máximas de cotización (que no se tuvieron en cuenta en las anteriores previsiones del Banco de España) y también los datos de recaudación fiscal de finales de 2018, que están siendo mejores de lo esperado.

El Banco de España, en cualquier caso, espera que la reducción del déficit se intensifique en los próximos dos años, hasta quedar en el 1,8 % en 2021.

Para Arce, reducir sólo dos décimas el déficit en 2019, "siendo uno de los más altos de la zona euro", y dejarlo en el 2,5%, con un crecimiento económico previsto del 2,2%, supone "una política fiscal que adoptaría un tono claramente expansiva y procíclica" puesto que "introduce un estímulo en un momento que ya de por sí es bastante favorable".

Consolidación fiscal

"La consolidación fiscal ha de ser una prioridad que cualquier Gobierno tiene que tomar como suya", ha dicho Arce, que no oculta su inquietud al respecto.

Arce cree que en la decisión de la Comisión Europea de sacar a España del Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE) ha pesado el haber rebajado el déficit público por debajo del 3% del PIB, si bien ha recordado que con la literalidad de las normas europeas, la decisión también se basa en otros elementos, como las condiciones acerca de la sostenibilidad de la reducción del desajuste.

Bajada gradual de la deuda

También ha pronosticado una reducción "muy gradual", que situará la ratio de deuda pública en torno al 95% del PIB en el año 2021, por lo que ha subrayado que debe desplegarse una estrategia de consolidación fiscal para llevar ese nivel a cotas "manejables". Eso sí, ha realizado una lectura "positiva" del hecho de que buena parte de la deuda pública española se encuentre en manos de extranjeros, ya que evidencia "confianza en la economía española", tal y como se constata en los resultados de las últimas subastas del Tesoro.

El organismo supervisor mantiene sus previsiones de crecimiento para la economía española en el 2,2% este año, el 1,9% en 2020 y el 1,7% en 2021, en línea con las anticipadas en diciembre, debido a que se compensa entre sí el comportamiento reciente de la actividad, algo "más dinámico de lo esperado". No obstante, constata un "cierto empeoramiento" de las perspectivas de corto plazo como consecuencia del deterioro del contexto exterior.