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El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos / EP

Banco de España rebaja al 4,1% su previsión de PIB y advierte de más revisiones

La entidad revisa a la baja tres décimas su pronóstico de inflación y cree posible que la economía recupere su producción pre-Covid en la segunda mitad de 2023

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El Banco de España ha hecho buena la advertencia efectuada en la ultima revisión de sus previsiones macro y ha aplicado una nueva rebaja de su estimación de crecimiento para 2022, en este caso de cuatro décimas, para situarla en el 4,1%, como consecuencia de la incertidumbre que la guerra en Ucrania ha llevado a las principales economías del mundo.

Un escenario que, lejos se resolverse, no termina de disiparse ni se sabe a ciencia cierta hasta cuándo durará, por lo que el organismo que gobierna Pablo Hernández de Cos ha dejado la puerta abierta incluso a próximas rebajas al advertir que sus proyecciones están sometidas a “riesgos singificativos”, orientados a la baja en el caso del crecimiento del PIB.

Efectos del límite al gas

No obstante, el regulador mantiene sus expectativa de que la producción de la economía española recupere las cotas registradas antes de la pandemia a lo largo de la segunda mitad de 2023. 

Además, el Banco de España también has corregido levemente a la baja su pronóstico de crecimiento de la inflación para 2022, que ahora se sitúa en el 7,2%, tres décimas por debajo del anterior. En este caso, la revisión viene motivada por el efecto que espera en el mecanismo ibérico para limitar el precio del gas durante doce meses y, así, abaratar el recibo de la luz.

0,4% en el segundo trimestre

Aun a falta de tres semana para que finalice el segundo trimestre, el organismo adelanta una previsión de crecimiento intertrimestral del 0,4%, un décima por encima del periodo enero-marzo, dado que los efectos negativos la invasión rusa de Ucrania han sido parcialmente compensados por las medidas fiscales y regulatorias aplicadas por el Gobierno.

A corto plazo, el organismo anticipa que la guerra seguirá teniendo una incidencia notable sobre la actividad. No obstante, en un contexto en el que no se produzcan perturbaciones significativas adicionales, la actividad económica cobraría un mayor dinamismo a partir del tramo final de este año.