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Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España / EP

El Banco de España ensombrece el crecimiento para 2021

El peor inicio del año y los retrasos en la puesta en marcha de los fondos europeos llevarían a España a crecer el 6%, ocho décimas por debajo de lo previsto

6 min

En una senda de crecimiento, pero ¿con qué vigor? El Banco de España ensombrece el aumento del PIB previsto para 2021, que lo sitúa ahora en el 6%, ocho décimas por debajo de lo augurado en diciembre. Las explicaciones son claras: el peor inicio de año, por las restricciones de movilidad, y la falta de concreciones por parte de la Comisión Europea, lo que se traduce en un retraso en la entrega de los fondos europeos.

La incertidumbre es la tónica, porque todo está pendiente de un escenario de vacunación que no acaba de llegar, con problemas burocráticos por parte de las autoridades europeas con las principales empresas suministradoras, y, en particular, con AstraZeneca. Eso comporta los aumentos periódicos de contagiados y el cierre por parte de los gobiernos de la actividad económica. En el caso de España, supone un crecimiento menor a lo esperado.

Fuerte crecimiento... en 2022

En todo caso, el Banco de España, con su gobernador Pablo Hernández de Cos a la cabeza, no rompe el camino de crecimiento iniciado. Lo que hace es llevarlo hacia 2022, con la idea de que habrá quedado atrás el efecto de la pandemia, más acusado en un país centrado en el sector servicios y en el turismo, donde la movilidad es esencial. El crecimiento para 2021 será del 6%, ocho décimas menos que lo apuntado en diciembre, pero mejora esa actividad en más de un punto de lo augurado para 2022, con un 5,3%. Y mantiene las previsiones para 2023, con un 1,7%.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en el Círculo de Economía / CdE
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en el Círculo de Economía / CdE

Las respuestas de la economía española suelen superar las previsiones, porque la dinámica sigue siempre unos mismos parámetros: una mayor caída en los momentos de recesión y una salida más fuerte en momentos expansivos, que, en ese caso, llegarán cuando esos sectores ligados a la movilidad, como el turismo, se sientan más seguros. La suerte de España, en todo caso, dependerá en gran medida de lo que ocurra en los países europeos de su entorno. Y ahora esas previsiones no son buenas, con Francia y Alemania, los principales mercados de España, a las puertas de una cuarta ola de contagiados por la pandemia del Covid.

El factor de los fondos europeos

En todo caso, en esas previsiones del Banco de España no figura el paquete de ayudas de 11.000 millones de euros que ha aprobado el Gobierno como ayudas directas a las pequeñas y medianas empresas y autónomos. Y todo está a la expectativa de que se produzcan esos nuevos brotes por la pandemia. En función de eso, el PIB podría encaramarse al 7,5%, o, incluso, en el escenario más negativo, quedarse en el 3,2%.

El problema ha llegado en los dos primeros meses del año. Lo ha señalado el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce. Enero y febrero han sido peores de lo previsto en diciembre. Y, pese a que en marzo se percibe un “incipiente” repunte de la actividad, todo repercutirá en un primer trimestre mucho menos intenso. Tampoco ayuda la menor ejecución de los fondos de la UE. Ese conjunto de circunstancias plasma la rebaja de ocho décimas en el crecimiento del PIB.

Los ERTE, hasta mayo de 2021

El análisis del Banco de España señala que la economía española podría recuperar su nivel de antes de la pandemia a mediados de 2023. En el caso de que todo se pueda alienar --el más favorable—, esa situación se podría alcanzar en 2022. Y en el peor escenario, se podría alargar un año más.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que clama por aprovechar la situación para afrontar reformas y mejorar la competitividad de la economía española, dibuja tres posibilidades. En la más optimista, si la campaña de vacunación se intensifica, el crecimiento del PIB para 2021 alcanzaría el 7,5%, el 5,5% en 2022, y el 1,6% en 2023. En el peor, el aumento para este año sería del 3,2%; del 4,6% en 2022 y del 2,2% en 2023.

Respecto a la tasa de paro, el cálculo es que esta se instale en el 14% en 2023. Subiría hasta el 17% en 2021, y caería al 15,1% en 2022 y al 14% en 2023. Esas previsiones pasan por mantener los ERTE hasta mayo de este año. Si se llega a un acuerdo para extenderlos, la tasa de paro sería inferior.