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Más de 2.200 empresas han trasladado su sede social fuera Cataluña desde el 2-O, entre ellas Caixabank y el Banco Sabadell / CG

Portazo de la banca catalana al independentismo

La inquietud que el ‘procés’ ha generado entre los clientes de Banco Sabadell y Caixabank fuerza la respuesta más contundente a la escalada de tensión en Cataluña

06.10.2017 00:00 h.
6 min

Banco Sabadell ya tiene la sede social en Alicante. Caixabank ha activado los mecanismos necesarios para hacer lo propio y trasladarse a Palma, tal como aprobó ayer su comisión ejecutiva y como analizará esta tarde su consejo de administración en una reunión extraordinaria. El portazo más contundente y doloroso para el procés.

Los estatutos de la entidad dirigida por Gonzalo Gortázar no recogen la posibilidad de aprobar un cambio de domicilio social sin la aprobación de la junta de accionistas, pero la enmienda Fainé que se incluyó en la ley de sociedades de capital de 2015 permite que se haga con un acuerdo de la cúpula.  

Cataluña se queda sin bancos. Restarán en Barcelona y Sant Cugat del Vallès las oficinas centrales, pero no liquidarán los impuestos de sociedades en el territorio con el consiguiente impacto en la recaudación de la Agencia Tributaria Catalana, el organismo más aplaudido en el Gobierno de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras por representar la estructura de Estado definitiva. La huida de las sedes no solo comporta la pérdida de los ingresos tributarios que genera su actividad normal, que ya es importante, sino sobre todo el efecto sobre el resto de las empresas y del mundo económico en general.

Golpe a la fortaleza empresarial catalana

Más allá de significar una respuesta contundente a los planes del Gobierno secesionista, resulta un golpe a la fortaleza empresarial catalana. Ahora ya no hace la misma sombra al País Vasco, otro de los territorios punteros económicamente de España. Las incertidumbres de la declaración unilateral de independencia (DUI) se han llevado por delante la actividad financiera.

Nueva sede del Banco Sabadell en Alicante / CG

Nueva sede del Banco Sabadell en Alicante / CG

Las cúpulas de Banco Sabadell y Caixabank explican que la decisión no es política, según fuentes del sector. Indican que el movimiento se debe leer en clave económica. Es el resultado normal, una respuesta lógica ante la inquietud que el procés generaba entre sus clientes y, más allá de la petición de boicot de la CUP, más de la mitad de su operativa está fuera de Cataluña. En el caso de la entidad presidida por Josep Oliu, llega al 75%. 

Abre la vía a los planes de contingencia

El Banco de España negó que hubiera detectado movimientos poco habituales en los depósitos por la independencia hace tan sólo una semana. Pero existían y ha sido el principal motivo que ha forzado a las dos entidades a ejecutar sus planes de contingencia, más allá del impacto en los mercados de capitales.

La operativa de las oficinas en los últimos días y las colas que se registraban para abrir una cuenta espejo o para reubicar las cuentas ya existentes en la Comunidad Valenciana y Aragón existían, aunque no se dijera, y han terminado por abrir la caja de Pandora. La banca catalana siempre ha querido mantener un perfil bajo y huir de cualquier protagonismo en un proceso político de enormes consecuencias políticas.

Hasta la fecha, se negaba la existencia de este tipo de operativas. Los gestores reconocían que desde la vuelta de las vacaciones las empresas catalanas preparaban sus posibles planes de salida de Cataluña, pero eran pocos los que daban el paso o que lo reconocían abiertamente. En algunos foros se planteaban más como un bálsamo para los inversores y el capital extranjero. Para dejar constancia a sus accionistas de que se estaba preparado ante cualquier escenario.

Nadie esperaba que el PDeCAT declarase la DUI

Pero nadie se esperaba que la apuesta de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, fuera tan lejos. Principalmente porque su partido, el PDeCAT, ha estado tradicionalmente muy cercano al tejido empresarial catalán. Llegó a ejercer de correa de transmisión de sus peticiones ante el poder político en Madrid, la Moncloa y Congreso de los Diputados, pero el procés ha enterrado esa interlocución económica del partido.

“Hay muchos nervios”, indican los asesores legales consultados. Catalana Occidente también ha anunciado a su plantilla que sus clientes son lo primero y que no pondrán en riesgo su responsabilidad por la posible proclamación de la independencia de forma unilateral. Lo más importante es garantizar la seguridad jurídica, añaden.

Mientras el Govern avanza en declarar la independencia, el empresariado catalán se prepara para este escenario. Deja Cataluña. 

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