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Esther Puigcercós, directora general de la Associació de Bancs Andorrans (ABA), junto a oficinas de Crèdit Andorrà, Mora Banc, Banc Sabadell d'Andorra y Andbank.

Así pasa página la banca andorrana de su ‘etapa’ como paraíso fiscal

La patronal niega la fuga de capitales mientras las entidades avanzan en su expansión internacional antes de empezar a competir en igualdad de condiciones con el resto de Europa

21.02.2016 21:51 h.
10 min

La banca andorra tiene marcado a fuego 2017. A partir del próximo ejercicio todas las transacciones que se realicen en el Principado son susceptibles de que salgan a la luz en el marco de una investigación en cualquier país comunitario y no sólo con una rogatoria judicial con suficientes argumentos.

El intercambio de información en materia fiscal automática con la Unión Europea se empezará a aplicar sobre los datos del año próximo y las cuatro entidades bancarias que operan en el país vecino culminan a toda prisa sus procesos para pasar página a su etapa como gestores, básicamente, de un paraíso fiscal y adaptarse al negocio financiero al uso con transparencia.

El proceso se inició hace tiempo (el acuerdo es de 2005) y pasa, básicamente, por la internacionalización. Ése ha sido el camino que la banca andorrana ha encontrado para cumplir con la nueva legislación que se empezará a aplicar de forma oficial en 2018 y mantener gran parte de su core, indican operadores del sector.

Depósitos gestionados desde el Principado

¿Ha habido fugas de depósitos? Los banqueros andorranos, bajo requisito de la anonimato, señalan que los clientes que han decidido cancelar sus cuentas y llevarse el dinero fuera son muy pocos.

Confirma ese escenario la patronal del sector, la Associació de Bancs Andorrans (ABA). Su directora, Esther Puigcercós, indica en declaraciones a Crónica Global que las entidades del Principado han “cerrado el ejercicio 2015 con un aumento de los recursos gestionados respecto al año pasado”, alcanzan los 44.982 millones (el 2,3% más), y que los depósitos han “experimentado un crecimiento incluso mayor que los recursos fuera de balance y se situaron en 11.178 millones, lo que representa un crecimiento del 3,5%”. El beneficio de la banca, por contra, ha bajado el 8%.

Filiales en nuevos paraísos fiscales

La ABA obtiene estas cifras a partir de los datos agregados que han facilitado Crèdit Andorrà, Andbank, MoraBanc y Banc Sabadell d’Andorra. Todas ellas, cifras que aún no han sido aprobadas por sus respectivos consejos ni presentadas en público.

El avance muestra el estado de los libros de las entidades a finales del ejercicio, pero no constituye una foto fija de los fondos que están en el Principado. Las fuentes consultadas señalan que la apertura de filiales en el exterior ha priorizado en gran medida la implementación de nuevas oficinas en territorios que mantienen un régimen fiscal ventajoso cómo Luxemburgo, Suiza, las Antillas Holandesas o Bahamas, por lo que se han desviado depósitos hasta las nuevas filiales que se mantienen al margen del control. No es un proceso sencillo, pero controlar la infraestructura mercantil requerida es una de las virtudes de los banqueros en Andorra.

Crecer en banca de servicios

Esa realidad propicia que la cartera de clientes no baje. Se acabó lo de recibir individuos con dinero en cash para realizar un ingreso --Jordi Pujol Ferrusola y el testaferro de Gao Ping son algunos nombres conocidos que habían practicado esa modalidad-- pero se puede mantener el capital con una pequeña mudanza y empezar a crecer en banca de servicios.

Aquí es dónde las entidades tienen más deberes pendientes. Adaptarse a las normativas comunitarias, con los estándares de capitalización, regulación y transparencia de los 28, no es tarea sencilla. Excepto Banc Sabadell d’Andorra, gracias a pertenecer a un grupo financiero español, el resto de la plaza del Principado está conformada por entidades de perfil pequeño. Los expertos en el sector señalan que lo tendrán complicado para luchar con otros gigantes ahora que la ley iguala condiciones.

Reto de recursos

“Es un reto básicamente de recursos”, indica uno de los banqueros consultados. Ello, en un momento de “descenso de los tipos de interés de la zona euro que presionan a la baja el margen de intereses, la evolución de los mercados a la baja y los costes crecientes derivados de la expansión internacional”, añade Puigcercós.

Con todo, la directora del ABA señala que los datos presentados muestran cómo el rendimiento que los accionistas obtienen de los fondos invertidos en la sociedad, el ROE, de las entidades del Principado es “del 10,91%, por encima del de la banca española, estimado entre el 5,2% y el 5,5% en 2015 según S&P, y la media de la europea, en el 8% según la misma agencia de calificación”.

La sombra de BPA

Los inputs financieros que remarca el ABA son positivos. Se mantienen, tras lo acontecido, los recelos hacia la banca del país vecino. Ha ejercido durante años como un paraíso fiscal, a lo que se debe añadir la sombra del caso BPA. Puigcercós afirma que la intervención de la entidad de los Cierco “se debe a una presunta mala praxis puntual. No tiene nada que ver con el conjunto de la plaza financiera que disfruta de una trayectoria internacional de larga tradición”. Una opinión que todavía no ha sido avalada por ninguna sentencia firme.

La patronal hace virtud de la necesidad: asegura que el organismo que persigue el blanqueo de capitales adscrito al Tesoro de Estados Unidos, el FinCen, no volverá a poner en duda la actividad de ninguna otra entidad porque ahora el sistema está fiscalizado por “supervisores homologados por organismos internacionales correspondientes y son solventes, sostenibles, competitivos y están saneados”. “Si se hubiese podido evitar el caso BPA hubiera sido bueno por el conjunto de la plaza financiera”, añade otro banquero en activo.

Resolución ¿pronto?

El sector habla con boca pequeña de la entidad intervenida. Existen dudas de que el negocio de BPA y de su filial española Banco Madrid estuviera al margen de la ley. Además, todos los interlocutores consultados tiran pelotas fuera al ser preguntados sobre los posibles motivos reales de la intervención de BPA y evitan pronunciarse sobre la gestión pública de los últimos 11 meses. El Gobierno, sin embargo, está en el epicentro de la crisis financiera andorrana.

Hay consenso de que el proceso debería culminar cuánto antes para no perjudicar más a la plaza. Los últimos rumores que corren en las oficinas bancarias es que a finales de marzo se iniciará la migración de activos sanos de BPA, el 95% de ellos, hasta Vall Banc para colocar después el banco puente a un tercero. Alertan de que se han repetido varias fechas desde que el Gobierno de Antoni Martí reconoció abiertamente que movía el cuaderno de ventas entre compradores potenciales, por lo que dudan del calendario.

Retirada del veto de FinCen

La migración de activos podría avanzarse tras la retirada del veto de operar en dólares en los mercados internacionales a BPA por parte del organismo del Tesoro de EEUU que lucha contra el blanqueo del tráfico internacional. El FinCen anunció su cambio el pasado viernes. La decisión implica una victoria de los accionistas mayoritarios de la entidad, los Cierco, sobre la institución estadounidense. El FinCen habría recapitulado su nota de marzo de 2015 ante los indicios de que la justicia de su país le reprochará que acusó de lavado de dinero a los andorranos sin pruebas, según fuentes jurídicas. Se espera que los tribunales resuelvan a final de mes la denuncia presentada por la familia sobre la presunta desproporcionalidad con la que actuó el FinCen.

El caso BPA sigue de plena actualidad y los operadores coinciden en que Andorra no podrá ser una plaza financiera sólida en Europa sin dar carpetazo a la crisis abierta. Todo el mundo tiene deberes pendientes.