Así es el porno del futuro que se rueda desde Barcelona

Badoink VR escribe el cine para adultos en tres dimensiones desde unas discretas oficinas en el centro de la Ciudad Condal

Imagen promocional de BaDoink VR, que produce cine para adultos en realidad virtual desde Barcelona / CG
10.02.2019 00:00 h.
7 min

Es el cine del futuro, pero se mueve con la exquisita discreción que requiere su oficio. BaDoink VR prepara la consolidación de los productos de pornografía en realidad virtual que le han convertido en el líder mundial de este segmento. Todo ello desde unas discretas oficinas en el centro de Barcelona que, lejos de ser una oscura cueva de maquinación de metrajes libidinosos, se asemeja a cualquier sede una empresa tecnológica de última generación, con espacios diáfanos y de diseño, jóvenes que van y vienen con sus Macs y sesiones de yoga, espacios comunitarios y, sí, mujeres que trabajan con el resto del equipo.

Atiende en BaDoink VR Xavier Clos, jefe de producción. Indica a este medio que tienen un rodaje ese día. "Es uno de los muchos que hacemos. Tenemos un repositorio de 300 películas y añadimos dos más cada semana", explica. Pero, ¿qué ofrecen? "Que una persona en su casa, con cualquier dispositivo de realidad virtual, un headset, pueda disfrutar de nuestros productos. Se diferencia del porno en dos dimensiones porque la conexión es mucho más intensa", explica. ¿En qué sentido? "Ofrecemos la experiencia novia. Las actrices te hablan y miran a los ojos, te besan, te acarician y, al final, se tumban en tu pecho. Es una inmersión total que tiene que probarse para entender, pues tu cerebro te dice que estás allí", agrega.

De 2014 al liderazgo

Nacida en 2002, la compañía de origen estadounidense lanzó la línea BaDoink VR en 2014. Empezó con cinco trabajadores y ya tiene 26 de distintas nacionalidades en la Ciudad Condal más dos equipos de rodaje en Los Ángeles (Estados Unidos) y Praga (República Checa), la mayoría con talento internacional. "Españoles somos muy pocos. Aquí viene gente del sector tecnológico muy puntera, que procede de King, creador de Candy Crush, y demás. No le apetece a todo el mundo, pero aquí el proyecto va de excelencia, talento e innovación", subraya el directivo. En efecto, BaDoink VR no rueda en bajos tipo leonera con intérpretes mal pagados a tanto el orgasmo. "Ofrecemos un producto internacional con las actrices y actores más conocidos. Ello es muy importante en Estados Unidos, donde la base de fans de pornoactrices es muy importante. Rodamos en cuidados escenarios exteriores, interiores y con tramas elaboradas", relata.

Un fragmento de cine para adultos en 3D de BaDoink

La tecnológica une sexo con, valga la redundancia, tecnología. "Usamos dos cámaras para provocar el efecto estereoscópico o tridimensional. Rodamos a 5K con 60 frames por segundo en alta calidad", indica Clos. Ello significa que los vídeos de Badoink VR se ven doblados al ojo normal, pero como una experiencia inmersiva cuando se reproducen con dispositivos como Oculus VR o Samsung Gear VR. "Por 200 euros que cuestan unas gafas y una suscripción de 19,95 dólares al mes (sobre los 18 euros) tienes la experiencia completa. Incluso con las gafas de cartón de 1 euro que aguantan tu móvil. Nos gusta decir que somos como un Netflix del cine para adultos", relata. ¿Cómo combaten el todo gratis y el gorroneo de películas que la plataforma de series también sufre? "Es que no nos importa. Muchos vídeos nuestros están en Pornhub y son descargables. Pero fuera de la plataforma no tendrás la experiencia VR. Y te aseguro que cuando la pruebas, no cambias. Es el futuro", enfatiza.

"Habrá una explosión en 2020"

Con estos mimbres, BaDoink VR admite que "el negocio funciona bien" y que se está posicionando para lo que prevé una "explosión de la realidad virtual" en 2020. "Somos los que empezamos primero y los que más productos tenemos. Pero vamos a la par con la tecnología. Cuando una grande saca un nuevo producto VR, como las Oculus Rift, nuestras ventas repuntan. Con ello, preveemos que en un año el mercado dará un salto y muchos usuarios saltarán en masa al tridimensional", avanza Clos. Para apuntalar su argumento, el directivo recuerda que "lo más usado con las gafas Oculus Go de Samsung ya es el reproductor de vídeo. Y no hay muchas películas convencionales en 3D. ¿Qué mira mucha gente con las gafas de realidad virtual? Blanco y en botella: porno. La coreana nunca lo reconocerá, pero ya le va bien", apostilla.

Un fragmento de cine para adultos en 3D de BaDoink

Por si acaso, la tecnológica se mueve y explora nuevos segmentos. Practica el prueba-error. "Hace dos meses lanzamos nuestro quinto producto basado en la dominación con los líderes de este cine, Kink.com. Ahora estamos experimentando con un traje que agrega un tercer sentido: el tacto. Podrás tocar al actor o actriz". También sopesan un acuerdo con Fleshlight, "una marca de masturbadores que se coordinarían con los movimientos de tu cibercompañera", enumera el head of production. A la espera de que todas estas líneas lleguen al mercado, de momento BaDoink VR cuenta con una sólida base de clientes con mayoría en Estados Unidos (60%), Canadá, Reino Unido y Australia. ¿Y los españoles? "Aún son pocos. Quizá el 2%. Pero ello crecerá con cada nuevo lanzamiento tecnológico y el cambio sociológico". Dicha transición no es otra que la consolidación de los trabajos del futuro. No en vano, el usuario tipo de los vídeos en 3D tiene entre 25 y 40 años y está vinculado muy vinculado a la tecnología. "Son power users, los que que ya usan aplicaciones de móvil y gádgets y adoran lo nuevo", remacha el profesional.

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