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Agustí Colom, concejal de Ocupación, Empresa y Turismo del Ayuntamiento de Barcelona / CG

El Ayuntamiento de Barcelona ve "un insulto" la limitación de alquileres de Airbnb

El concejal de Turismo, Agustí Colom, considera "una tomadura de pelo" la medida para drenar Ciutat Vella

3 min

"Un insulto" o "una tomadura de pelo". Así ve el Ayuntamiento de Barcelona la propuesta de Airbnb de limitar los alquileres en Ciutat Vella, el distrito más saturado de turistas de Barcelona. El concejal de Ocupación, Empresa y Turismo, Agustí Colom, ha instado a la puntocom a publicitar sólo los "pisos que tienen un número de registro legal". Por su parte, Gala Pin, la concejala de Ciutat Vella, ha lanzado una respuesta similar y ha conminado a la tecnológica a "cumplir la ley".

Tras conocerse las medidas conciliadoras presentadas por la compañía a media mañana del martes, la corporación no ha recogido el guante. Ha convocado una rueda de prensa de urgencia --de nuevo-- para decir que "una vez más se equivoca. No se puede publicitar un piso sin un número de inscripción", ha asegurado Colom.

"El ayuntamiento interpondrá las multas correspondientes; la ley es clara", ha agregado el concejal de BComú.

"Insulto"

Más agresiva se ha mostrado la concejal Gala Pin, responsable del distrito de Ciutat Vella.

"El anuncio de Airbnb es directamente un insulto. Lo que debe hacer es cumplir la ley y no tomarle el pelo a la ciudad", ha tuiteado Pin desde su cuenta oficial.

Cabe recordar que Airbnb opera 4.500 anuncios en el distrito de Pin, que también es el más saturado de turistas.

Remediación

La doble reacción municipal se produce después de que Airbnb presentara una batería de medidas para contribuir a la reducción de la saturación turística en Barcelona. La plataforma limitará a un piso la cantidad de anuncios que pueden publicar los usuarios profesionales en Ciutat Vella.

Además, separará a los usuarios que hacen negocio de los que comparten su casa, el llamado homesharing.

En el mismo sentido, reforzará las herramientas para que sus clientes abonen la tasa turística y una página web para denunciar a anfitriones de Airbnb que causan molestias a los vecinos.

La empresa, en cualquier caso, se resiste a colaborar con la Administración en la lucha contra la economía sumergida y en el ordenamiento de la oferta turística de Barcelona.