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La oficina de Pimec Autónomos de Cataluña / PIMEC

Los autónomos, los grandes perjudicados por la inestabilidad política en Cataluña

Mientras que los bancos y las multinacionales pueden hacer un cambio de sede social de forma ágil y rápida, este colectivo está sujeto a las coyuntura política y económica catalana

6 min

La situación de inestabilidad política e incertidumbre económica que se vive en Cataluña ha tenido las primeras consecuencias. Los grandes bancos catalanes, como Banco Sabadell o Caixabank, y multinacionales como Oryzon o Proclinic Expert han anunciado el cambio de sede social fuera del territorio catalán para protegerse ante una eventual declaración unilateral de independencia que sacuda los mercados.

Otros actores de la vida económica catalana que empiezan a mostrar su inquietud son los autónomos. Este colectivo, que representa a la parte más importante del tejido empresarial catalán, sería el gran perjudicado ante una eventual coyuntura de inestabilidad en Cataluña. Según los datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), hay 548.891 trabajadores autónomos en Cataluña en la actualidad y representan el 18% del Producto Interior Bruto (PIB) autonómico. Su caso es más complejo, porque no tienen la capacidad de deslocalizarse con la agilidad y eficacia de las grandes compañías.

Localizados en un territorio

El presidente de ATA explica a Crónica Global las dificultades que pueden tener los trabajadores por cuenta propia: “El 95% de autónomos catalanes tiene su negocio en Cataluña y dependen del consumo local. Les afectan cosas tan simples como que el turismo se frene, aumente el paro o haya inestabilidad en la calle”.

Si se observa la distribución de este colectivo en función del sector económico, queda patente que la inmensa mayoría de ellos se encuentra en el sector del comercio (127.915 autónomos), así como de la construcción (66.439) y la hostelería (53.624). Sectores donde los efectos de un descenso del turismo así como del poder adquisitivo de los ciudadanos se visibilizan rápidamente. De momento, nadie quiere generar alarmismo, pero las advertencias de este jueves de la aerolínea American Airlines comunicando a sus clientes la posibilidad de cambiar billetes o cancelar sus billetes a Cataluña es un indicativo de cómo el turismo puede verse afectado.

ATA

Sectores empresariales del colectivo de autónomos 

Problemas fiscales

Mientras que para un banco o una farmacéutica es muy fácil deslocalizarse, las pymes se enfrentan a obstáculos mucho mayores además del aspecto burocrático mucho menos agilizado que en el caso de la gran banca. La abogada en derecho mercantil Núria Beltrán asegura a este medio que “no es rentable” para las pymes y autónomos hacer un cambio de domicilio: “Están atrapados. No tienen los recursos necesarios y a la vez sufren la inestabilidad e incertidumbre. También desde un punto de vista fiscal: de quién les exigirá que paguen los impuestos, si tendrán que pagar dos veces y si habrá rifirrafe entre las dos administraciones”. “Se sienten desprotegidos”, concluye la letrada de Beltrán Advocats.

La preocupación existe. Es por eso que la patronal catalana de autónomos, Pymec Autónomos, ha constituido junto al Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona (ICAB) una comisión independiente para la "mediación, el diálogo y la conciliación”. En su comunicado consideran una “necesidad urgente” encontrar “una salida pactada a la situación política en la que nos encontramos inmersos”.

¿Soluciones?

Cataluña es un territorio emprendedor y no hay una solución única para cada uno de los autónomos que tienen su negocio en Cataluña. Una técnica de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) dibuja el perfil de los tres casos más comunes, como son las sociedades limitadas con domicilio social en Cataluña; un autónomo con un negocio online; y un autónomo con comercio físico. En los dos primeros casos, los autónomos deberían modificar su domicilio social, es decir, cambiar sus escrituras y comunicarlo a Hacienda, para trasladarse fue del territorio.

En el último caso, el del autónomo con comercio físico, es el que, según la asesora, se halla ante la situación más compleja: “Tiene unos comercios y un producto que se proporciona desde esta comunidad autónoma. Tendría que cerrar comercio, domiciliarse fuera del territorio, reabrir su comercio fuera de Cataluña y buscar nuevos proveedores, etc”. No parece una hipótesis realista.