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Uso de las aplicaciones móviles para gestiones personales y laborales

Aplicaciones de móvil hoy, ¿ERE para mañana?

Determinados sectores se muestran más resistentes a la penetración del comercio electrónico, pero el 'e-commerce' avanza retos en la producción

15.05.2019 00:00 h.
6 min

El ludismo --movimiento de artesanos del siglo XIX que protestaba contra la amenaza que la proliferación de máquinas suponía para su trabajo-- tendría hoy un problema añadido. Destruir armatostes metálicos es difícil, pero posible. Sin embargo, ¿cómo combatir una aplicación móvil, cifrada en lenguaje de programación y sin ubicación concreta? 

Estas apps cobran cada vez más protagonismo en la economía. Según el Instituto Nacional de Estadística, una de cada cuatro empresas vende sus productos por comercio electrónico, un 10% más que en 2007. En España, el 15,20% de negocios con más de 250 trabajadores tiene más ventas por medios online que por otros canales. En el sector bancario, por ejemplo, el uso de estas herramientas digitales ha crecido más de un 25% en diez años.

¿Quién sigue usando las cartillas en el cajero?

Estas son algunas de las cifras que muestran el creciente uso de las tecnologías de la información para realizar tareas cotidianas. La adaptación de las empresas a este nuevo entorno digital no es un secreto. A nivel nacional, el 28,4% del tráfico de consultas y operativa bancaria vía aplicaciones pertenece a CaixaBank; el 23,1%, a BBVA; el 18,4%, a Bankia; el 16,2% al Banco Santander, y el 13,2% a ING.

En este contexto, la entidad financiera que lidera este ranking incluía como uno de los ejes vertebradores de su plan estratégico 2019-2021 “acelerar la transformación digital para ser más eficientes y flexibles”. El banco presidido por Jordi Gual añadía que el uso de estas nuevas herramientas “permitirá aumentar la flexibilidad de la estructura tecnológica, manteniendo un entorno seguro”.

Abre google play, cierran las persianas

Consecuencias de este proceso han sido los dos expedientes de regulación de empleo anunciados por Caixabank y el Banco Santander. El primero se cerró el pasado jueves, afectará a 2.023 trabajadores y costará 890 millones de euros. Esta medida cobra sentido si se contrasta con otro dato del sector: en 2008 había 45.579 oficinas físicas en todo el territorio nacional, y en 2017 solo 27.706. Esto supone el cierre del 40% de las sucursales bancarias.

App de CaixaBank

App de CaixaBank

En este contexto, el Banco Santander ha anunciado este martes un ERE que afectará a 3.700 puestos y 1.150 oficinas en el marco de la racionalización de "solapamientos, redundancias y duplicidades" consecuencia de la integración tecnológica.

El sector alimentario

¿Es esto un precedente extrapolable a otros sectores? Mercadona invirtió 12 millones en el almacén de venta online situado en el polígono de Vara de Quart (Valencia). La "colmena”, como la llaman, requiere 220 trabajadores para operar. En los próximos meses, la cadena de supermercados tiene previsto abrir otro centro en Zona Franca (Barcelona), para el cual ya están buscando empleados. Y en Madrid, pretenden abrir otro en 2020. La empresa que preside Juan Roig tiene una facturación en ventas online que apenas supera el 1% del total. De acuerdo con la consultora Kantar Worldpanel, el comercio electrónico en el ámbito de la alimentación avanza poco a poco, pero avanza. En 2013, la tasa de e-commerce era del 1%, mientras que en el 2017 era del 1,9%. La cuestión es si la cuota de mercado online crecerá en detrimento de los supermercados de toda la vida.

App de Mercadona

App de Mercadona

En este sentido, Eduard Josep Álvarez, ingeniero experto en logística y patrimonio estructural, cree que pese a que hay margen de crecimiento, en el sector de la alimentación --a diferencia de la banca-- “hay procesos que no pueden ser sustituidos” por lo que “el impacto de las nuevas tecnologías no será el mismo", indica. La experiencia del consumidor no es la misma para realizar una transferencia que para comprar fruta y verdura.

Adaptarte o...

Álvarez señala, sin embargo, que en algún momento “este sector se tendrá que reconvertir”, y pone como ejemplo a Inglaterra. En este país, el e-commerce ha penetrado más en la alimentación, pero no se han cerrado las persianas de los establecimientos físicos, sino que se han adaptado. Muchos clientes preordenan la compra mediante sus dispositivos móviles y van a recoger la compra a la tienda. Mantienen el vínculo, pero cambia el proceso.

El único hecho seguro es que la tecnología cambia el mundo hasta tal punto que genera un nuevo ambiente socioeconómico que exige adaptación. Si las aplicaciones de móvil de hoy acaban siendo los “ERE” de mañana, como en el caso de la banca, depende de un conjunto de factores de difícil previsión para los propios expertos.

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