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Ángel Simón, presidente del grupo Agbar, en el Barcelona Tribuna / CG

Ángel Simón critica el “exceso de dogmatismo” de Colau y pide un regulador independiente

Solicita que se elimine de la factura todo lo que no corresponde al ciclo integral del agua

3 min

La colaboración público-privada es posible y así lo ha demostrado Agbar con su gestión del agua de la capital catalana desde hace 150 años. Es el mensaje que ha lanzado este miércoles el presidente ejecutivo de la compañía, Ángel Simón, en una conferencia en el Hotel Avenida Palace de Barcelona.

Al evento, que recibe el nombre de foro coloquio Barcelona Tribuna, han acudido un centenar de empresarios y personalidades políticas a excepción de los representantes del gobierno de Ada Colau. Simón ha criticado el “exceso de dogmatismo” de los comunes ante una posible remunicipalización del agua y ha asegurado que entorpece el buen funcionamiento y la colaboración entre entidades.

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“Los diferentes alcaldes que ha tenido Barcelona han huído siempre de esta actitud”, ha dicho. Empresa y administraciones han de entenderse, a su parecer, y de hecho la sociedad mixta que gestiona el servicio, Aigües de Barcelona, pertenece a Agbar (70%), al Área Metropolitana de Barcelona (15%) y a Criteria (15%).

Preguntado por las intenciones que tiene el Ayuntamiento de Barcelona si vuelve a liderar el servicio, Simón ha respondido: “Sé exactamente lo mismo que saben ustedes”, que es poco o nada. “Se trata de unas intenciones que no están plasmadas en nada más”, ha añadido. Y deberían hacerse estudios racionales, según él.

Cambios en la factura

Lo que sí tiene claro el presidente del gigante del agua en Barcelona es que, ya que en España son los ayuntamientos los reguladores, deberían tener un perfil profesional, independiente y alejado de los vaivenes políticos. “Más exigencia y más transparencia. Donde hay una regulación coherente, la transparencia aumenta”.

Se refiere, en concreto, a las facturas que reciben los usuarios. El precio medio de cada factura ronda los 45 euros cada dos meses, de los cuales el 34% (15,4 euros) se destinan a Agbar. El resto son todo recargos y al presidente de la compañía le gustaría que saliera del recibo todo lo que no corresponde al ciclo integral del agua.

“Nos gustaría que las administraciones fueran tan solidarias como nosotros y subvencionaran, cosa que no están haciendo ahora mismo”, ha sentenciado Simón. En los últimos nueve años, la única subida que se ha registrado es del IPC.

Afectación del ‘procés’

El proceso independentista en Cataluña le preocupa, como empresario, por las situaciones de transición y las incertidumbres que genera, pero hasta cierto punto: “Agbar está acostumbrada a vivir incertidumbres. Nos vamos acostumbrando”.

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