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Andorra ‘pasó’ de las advertencias de EEUU sobre su sistema bancario durante ocho meses

El Ejecutivo de Martí hacía oídos sordos ante los fallos de prevención del lavado de dinero, hasta que el BPA se desmoronó

01.07.2018 17:01 h.
3 min

¿Y si resulta que el BPA  es solo una víctima más? ¿Y si fue la negligencia del Gobierno de Andorra la que derivó en la crisis de todo el sistema bancario del país? Esto es lo que sugiere una nota del consejero de asuntos económicos de la embajada de EEUU en Madrid, Anton K. Smith, quien asegura que Estados Unidos llevaba meses (ocho, en concreto) “avisando a Andorra de que le preocupaban los fallos en su prevención del lavado de dinero”.

El mensaje de Smith aflora ahora, pero se trata de un correo electrónico desclasificado por el Departamento de Estado. “Como las autoridades andorranas no les prestaban la atención [a los organismos americanos] con la fluidez que estábamos esperando, por eso al final hemos cogido el martillo” y utilizar el BPA, el banco más pequeño del país, como escarmiento para todo el sistema, dijo también Smith, en abril de 2015, durante unas jornadas sobre blanqueo.

Cinca y 'su verdad'

Smith participó en estos hechos en coordinación con el FinCen, el organismo que lucha contra el blanqueo de capitales y que provocó el derrumbe del BPA en 2015, al que acusó de lavar dinero de la mafia rusa, china y de oligarcas venezolanos. Ello derivó después en la mayor crisis financiera del Principado. El consejero se refirió en las jornadas antedichas al “sistema”, dando a entender que el problema afectaba al conjunto de bancos andorranos.

¿Por qué llega ahora la desclasificación? Recuerda El Confidencial que es parte del pleito que los Cierco, los propietarios del BPA, mantienen con el FinCen y dentro de la reclamación de 300 millones de euros al gobierno andorrano por daños y perjuicios por la expropiación de la entidad. Pero hay más. Todo esto desvela que el ministro de Finanzas, Jordi Cinca, no dijo la verdad cuando, estallado el caso, cuando declaró que era una situación “excepcional y transitoria”. Y es que Andorra conocía todos los detalles, porque los recibieron por “canales oficiales”.