Menú Buscar
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre (d), y su homólgo en Pimec, Josep González (i), han dado la respuesta del empresariado catalán a la campaña de la ANC / CG

El empresariado catalán rechaza el nuevo “boicot” de consumo de la ANC

Pimec rehúsa cualquier medida que “perjudique o confronte a las empresas y consumidores catalanes” y Foment del Treball tilda de “irracional” la iniciativa

21.06.2019 00:00 h.
5 min

El empresariado catalán ha mostrado un rechazo frontal y absoluto a la última iniciativa de la ANC para avanzar hacia la construcción de la república catalana: la puesta en marcha de un registro de empresas afines al procés de libre incorporación y que estará al alcance de cualquier consumidor, ya que el único filtro de acceso es el código postal.

Tanto Foment del Treball como Pimec coinciden en manifestar que esta medida incita a un boicot al consumo y han encendido las alarmas ante las consecuencias económicas que puede tener. Ha sido el presidente de la gran patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, el primero en mostrar su rechazo “radical” al proyecto de los independentistas. Lo ha tildado de “irracional” y de “ir en contra de los intereses de los catalanes, de los consumidores, de las empresas catalanas y de sus trabajadores”.

Mezclar política y empresa

“Mezclar política y consumo es un planteamiento totalmente irracional, anacrónico y no es propio del siglo XXI", ha sentenciado el líder empresarial en una frase igual de contundente que el comunicado remitido por la patronal de pymes catalana. “En un contexto de economías interrelacionadas, este tipo de propuestas irresponsables son como dispararse un tiro en el pie”, ha declarado su homólogo en Pimec, Josep González.

La organización reivindica que las empresas “forman parte de la economía y no de la política” y reitera que se deben quedar al margen. Asimismo, señala que el buscador de firmas comprometidas con la independencia puede “perjudicar y confrontar a las empresas y los consumidores catalanes”, por lo que advierte de que “no se puede poner en peligro el negocio” de un grupo por “cuestiones estrictamente políticas”.

Trabajo de 'lobby'

Señalan que esto puede acarrear consecuencias económicas y no sólo en el sentido que esperan desde la entidad independentista, que apunta a una caída de la facturación de las compañías que aseguran que responden a poderes políticos del Estado como parte del camino hacia la secesión.

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, junto al responsable de la estrategia de consumo responsable de la entidad independentista, David Fernández / CG
La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, junto al responsable de la estrategia de consumo responsable de la entidad independentista, David Fernández / CG

Además, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, y el responsable del registro de empresas, David Fernández, han destacado durante la presentación de la iniciativa que pedirán a los ciudadanos que ejerzan de “lobby ante las empresas y las Administraciones, ya que no debemos olvidar que también consumen”, ha explicado el segundo.

Reconocen que no han trabajado en profundidad qué alternativas disponen para reclamar al sector público que pase de la ley de contratos vigente y prime cuestiones ideológicas en una licitación. Con todo, ponen este reto sobre la mesa como una cuestión pendiente de abordar en el futuro.

Objetivo de la ANC: los agentes sociales

La ANC está centrada desde su última asamblea en defender la vía unilateral como la única alternativa posible para conseguir la independencia catalana. Hacer mella en los agentes sociales y llevar el procés a los sindicatos y organizaciones empresariales resultan cuestiones capitales para la entidad. La estrategia que se vertebra en Eines de País y que suma un éxito, el de conseguir el control de la Cámara de Comercio de Barcelona.

Ahora va un paso más allá y reclama a los empresarios que se identifiquen de forma pública al incorporarse a este registro. Frente a ello, las patronales más representativas de Cataluña sugieren que defenderán la unidad del empresariado catalán más allá de los posicionamientos políticos de sus ejecutivos.