Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
José Antonio Álvarez, consejero delegado del Santander, reconoce que la desaceleración económica aumenta / CG

Álvarez (Santander) ve las orejas al lobo: “La desaceleración se intensifica”

La entidad logra equilibrar en México, Brasil y Estados Unidos el retroceso acaecido en España y, sobre todo, en Reino Unido por el 'Brexit' y la fuerte competitividad en hipotecas

6 min

El Banco Santander ha cerrado la ronda de presentación de resultados de los grandes bancos españoles al cierre del primer trimestre de 2019. Y lo ha hecho, como el resto de sus competidores, con la sensación de que la economía se está enfriando a marchas forzadas. En su caso, la reducción de los beneficios en 214 millones, un 10% menos, venía a certificar el nuevo panorama.

“Desde otoño ya empezamos a ver cierta desaceleración con mayor o menor intensidad dependiendo de los países, pero en el primer trimestre hemos visto niveles de actividad bastante más bajos”, reconocía José Antonio Álvarez, consejero delegado de la entidad que preside Ana Botín, antes de dar cuenta del análisis de los resultados cosechados hasta marzo, con esas ganancias de 1.840 millones de euros.

Cara y cruz

Detrás de esta merma en los beneficios, España y Reino Unido ponían la cruz, con una reducción interanual del 11,4% y del 36,8%, respectivamente, mientras que Brasil, México y Estados Unidos lograban contrarrestar el comportamiento de dos de las franquicias principales, con subidas de beneficios de entre el 12% y el 35%.

“Está siendo un año extraordinariamente débil en el negocio de banca mayorista”, resaltaba Álvarez, quien, no obstante, mostraba su confianza en que la situación cambie en lo que queda de año.

Caída significativa del negocio mayorista

A la hora de establecer las causas de retroceso, el CEO del banco achacaba la disminución de los beneficios a las menores comisiones recababas en banca mayorista, sobre todo en “compraventa de productos derivados, que registraba una caída significativa” y no tanto en el negocio transaccional o en la emisión de deuda, “que han ido bien”, matizaba.

Quiso Álvarez detenerse especialmente en la situación que vive la franquicia británica del banco, que hace unos años aportaba el 20% de los beneficios del grupo, y ahora apenas el 11%.

La franquicia británica no levanta cabeza

“La incertidumbre del ‘Brexit’ ya está metida en las cuentas y está claro que Reino Unido ha perdido peso, por un entorno muy difícil, sobre todo en hipotecas, derivado de una alta presión competitiva”, asumía. De los 270.000 millones de euros de activos con que cuenta el Santander en Reino Unido, “150.000 millones son hipotecas”, cuantificaba Álvarez.

Sobrevolando el nuevo escenario, el retraso en la subida de tipos se convierte en el gran motor que se echa en falta. “El escenario de tipos es peor y se mantendrán bajos durante más tiempo del que preveíamos hace seis meses”, comentaba Álvarez, quien también reconocía que las cuentas echadas respecto al retorno sobre la inversión realizada para adquirir el Banco Popular también se ha visto afectada por este retraso en cambiar la tendencia de la política monetaria.

Crecimiento sostenible e inclusivo tras el 28A

Preguntado Álvarez sobre el panorama político que se abre en España tras la victoria sin mayoría del PSOE liderado por Pedro Sánchez, el CEO del banco se mostraba muy remiso a hacer valoración alguna acerca de lo que pueda pasar en cuanto a pactos se refiere.

Y, en este sentido, se remitía a lo comentado por Ana Botín en la pasada junta de accionistas, que habría que buscar el objetivo de “crecimiento sostenible e inclusivo con sostenibilidad fiscal. A partir de ahí, ya se verá lo que pasará”, remarcaba.                      

Nuevo ERE y las 'fintech' 

Entre los nuevos frentes que se avecinan, comentaba Álvarez el inicio, el próximo lunes 6 de mayo, de las negociaciones con los sindicatos para fijar el marco de actuación del próximo expediente de regulación de empleo (ERE).

Nueva reestructuración sobre la que el CEO del Santander no quiso adelantar nada, mostrando, eso sí, su esperanza de que “se alcance un acuerdo en poco tiempo y poder ejecutar la mayor parte del ERE en 2019”.

En cuanto a las amenazas que para el negocio bancario están suponiendo la entrada masiva en el mercado de ‘fintech’, José Antonio Álvarez reconocía que se está produciendo una “disrupción significativa en la forma de prestar servicios, con rebajas sustanciales de precios. Ante esto, debemos reaccionar mejorando esos servicios con igual o inferior precio”, explicaba.