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De izquierda a derecha, Miguel Ángel Cilleros, Cándido Méndez y Pepe Álvarez

Álvarez, el hombre mejor situado para liderar la UGT en España por falta de alternativas

La división entre federaciones y sectores marcará un congreso que se espera movido y con el único consenso de los delegados catalanes, que esperan pasar página en el territorio

4 min

UGT cerrará esta semana una etapa histórica de 22 años de liderazgo de Cándido Méndez. Josep Maria (Pepe) Álvarez es el mejor situado a tres días del inicio del 42 congreso confederal para tomar el relevo del sindicato en España, pero sin consenso y con gran división interna en las federaciones. El problema, según los delegados, es que no hay ningún candidato que realmente entusiasme a las bases de la organización.

Álvarez obtendría, por ahora, el apoyo de unos 340 sindicalistas de los 601 con derecho a voto. Le aupó a la carrera por el bastón de mando la federación del metal, aunque en las últimas semanas los delegados de Andalucía se han distanciado de los elogios que su secretario, Carlos Romero, hizo en noviembre al líder sindical catalán.

Lo mismo ocurre en la UGT de Madrid. Su secretario general manifestó públicamente que le respaldaba y poco después las bases --y los delegados-- se desmarcaron de esta declaración con un comunicado.

Respaldo en Valencia, Aragón y Cataluña

Las únicas delegaciones que parece que votarán en bloque por la opción de Álvarez son las de Valencia, Aragón --el líder catalán mantiene una relación cercana con Daniel Alastuey, el secretario general del territorio-- y la de Cataluña. Aunque en su propia casa le respaldan por motivos dispares.

Mientras que una parte de los delegados reivindican el legado que deja tras 26 años al frente de la organización, otros quieren pasar página de forma definitiva a un mandato con luces y sombras. Este segundo grupo asegura que sólo será posible por fin a la era Álvarez en Cataluña si “está entretenido en Madrid”.

Problemas para Santana

Trabajo no le faltará al próximo secretario general de la UGT. Deberá usar todo su poder y mantener un pulso firme para ejecutar la fusión de federaciones sectoriales para quedarse en tan sólo tres grandes sectores: servicios públicos (FSP, enseñanza y FETE), servicios privados (transporte y comercio, SMC y servicios) y la de industria y construcción (metal, química, manufacturas, agroalimentación, MCA y FITAG).

Este requisito es, precisamente, el que complica más la carrera por la secretaría general al líder de UGT en Canarias, Gustavo Santana. Se lanzó al ruedo con la bandera del candidato alternativo, pero hay voces en el sindicato que mantienen que tendrá problemas para reunir los 150 avales que necesita entregar al inicio del congreso.

Cilleros, el candidato gris

Miguel Ángel Cilleros no tendrá ese problema. El líder de la federación de transportes es el candidato oficialista al que Méndez arropó para sustituirlo. Su principal hándicap es que las bases consideran que es un líder gris. Los delegados que le apoyarán lo hacen más por ese respaldo que por el carisma que ha mostrado en el territorio.

En esta carrera le ha pasado por delante Álvarez. El líder catalán desapareció en las últimas semanas de la actualidad catalana para verse con los delegados y convencerles de que él es la mejor opción para la UGT post-Méndez. También ha intentado convencer de que su alienación con las tesis independentistas de Artur Mas se quedaba en el derecho a decidir y culpar a la prensa crítica de colgarle la estelada al cuello.

Intervención de Méndez

Las votaciones están casi decididas en el sindicato. Algo puede cambiar en los próximos tres días si Méndez mueve ficha. Es el único que podría favorecer que ciertos apoyos de Álvarez fueran a parar a Cilleros e incidir en la división interna de votos entre las federaciones.

Tal y como dice el eslogan del 42 congreso que empezará este miércoles, La Unión, en Pie.