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Valeriano Díaz, director de la unidad zonal mediterránea de ALSA en un autobús de la compañía / CG

ALSA amenaza con pedir responsabilidades personales en el AMB por el Nit Bus

El organismo supramunicipal paraliza la firma de una concesión desde hace dos años, por lo que el operador que la ganó cataloga de “conflicto político”

7 min

ALSA ha dado un golpe sobre la mesa y amenaza con recurrir a los tribunales por el enroque de una concesión que ganó hace dos años pero que sigue paralizada, el servicio de Nit Bus en la zona norte del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Valeriano Díaz, director de la unidad mediterránea del operador de transportes, asegura que exigirán “compensaciones económicas” y las “responsabilidades personales que, en su caso, haya lugar” entre los concejales del organismo supramunicipal.

Recuerda que la Administración ha optado por paralizar el concurso sin ningún motivo, ya que lo podría haber anulado y la batalla procesal se daría en otro lugar, y hace alusión a un “conflicto político” que vicia el proceso. Y es que ALSA se impuso hace dos años a TUSGSAL, una empresa de economía social vinculada directamente al PSC y a UGT. De hecho, los trabajadores se encerraron este verano en la sede de los socialistas catalanes, en la calle Nicaragua, para protestar contra la adjudicación provisional.

Mismas condiciones y compra de acciones de TUSGSAL

“Todos los trabajadores mantendrán sus salarios y condiciones laborales”, afirma Díaz. También se compromete a proseguir con la actual política de “incentivos variables sujetos a la calidad”. Recuerda que el pliego de condiciones exige respetar el convenio y anuncia que van a dar un paso más.

“ALSA adquirirá las acciones [de los trabajadores afectados por el cambio de operador] --si TUSGSAL no se las compra-- a un precio muy superior al fijado en su última junta general de accionistas, generando importantes plusvalías”. No detalla el precio de la oferta, pero afirma que es la forma de disipar cualquier duda sobre la concesión y las intenciones laborales del nuevo operador.

ALSA afirma que se ha mentido a los trabajadores

El directivo lamenta que hasta la fecha “nadie ha informado de nuestra oferta” a los trabajadores y se queja de que se les haya “mentido deliberadamente”. Apunta entre líneas que han sido utilizados para defender el contrato que aún mantiene TUSGSAL y les anima a “pedir responsabilidades a sus gestores porque han sido excluidos por sus propios errores”.

La empresa de economía social perdió el concurso porque la oferta técnica incluía mejorar el servicio actual con la construcción de unas nuevas cocheras en unos terrenos situados en el término municipal de Sant Adrià del Besós, gobernado desde hace años por el PSC. Pero el suelo elegido no estaba calificado para el uso que se le quería dar y TUSGSAL se quedó sin puntos en este apartado de la concesión, vital para imponerse a su rival.

Un autobús de ALSA que realiza los servicios de transporte de la Generalitat hasta Lleida / CG

Sobre el debate de que se pasaría de una cooperativa a un operador privado al frente del servicio, Díaz remarca que las acciones de TUSGSAL “están en manos de unos pocos, no de la mayoría de los trabajadores” y que a pesar de su denominación social, ALSA “paga sus impuestos en Cataluña y da trabajo directo a casi 300 familias”.

Otro informe al expediente

El pleno del AMB, presidido por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, evitó pronunciarse sobre la concesión en septiembre. Se limitó a aportar al expediente de adjudicación un nuevo informe que se encargó a un grupo de expertos independientes que aseguraba que el concurso no se podía firmar porque al AMB se le olvidó anunciar la apertura del proceso en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) y eso lo anulaba. 

Lo encargó el AMB por un importe de 6.000 euros y se decidió incluir en el polémico expediente de adjudicación del Nit Bus, según fuentes cercanas al organismo. También ha generado polémica.

Polémica sobre el firmante

Lo firmaba José María Gimeno, director del Observatorio de Contratación Pública (ObCP). El mismo organismo al que acudió TUSGSAL para conseguir una primera valoración externa sobre los fallos de la concesión. Este documento también se incluye en el histórico del concurso y está firmado por el número dos de Gimeno, Miguel Ángel Bernal.

“Hasta el propio interventor de la AMB consideró que el informe [el que solicitó la organización] era superfluo porque era una copia del primero”, añade Díaz.

Dos sentencias judiciales

Ambos estudios se unen a una valoración de la Junta de Contratación de la Generalitat de febrero de 2015 que admite que se debería haber publicado en el DOUE pero duda sobre si es un elemento que vicie el proceso, otros seis de los servicios técnicos y jurídicos que avalan la concesión y dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que la respaldan. En junio de 2015 se pronunció sobre el sentido de la adjudicación y en diciembre de ese año se ratificó en casación. 

Por todo ello, ALSA abandona el perfil bajo que ha mantenido hasta la fecha y añade presión al actual gobierno del AMB para que tome una decisión respecto al Nit Bus, una concesión que debía tener seis años de vigencia por 106 millones de euros y descansa en un cajón del AMB.