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Alisher Usmánov, y su amarre en el Puerto de Barcelona / FOTOMONTAJE CG

Usmánov controla su amarre en Barcelona desde Chipre

El oligarca ruso opera el punto de atraque mediante una sociedad pantalla que fundó en la Isla de Man, territorio considerado un paraíso fiscal

3 min

El oligarca ruso Alisher Usmánov controla su amarre de 160 metros en el Puerto de Barcelona desde Chipre. El oligarca ruso opera el punto de atraque con una sociedad que fundó en la Isla de Man, territorio que se considera un paraíso fiscal, y que ahora se encuentra domiciliada en el estado miembro de la Unión Europea. 

Lo ha recogido una investigación del consorcio de medios Occrp, que en España está participado por Infolibre. Según esta plataforma, Usmánov gestiona el punto de atraque de su yate Dilbar por medio de la mercantil Klaret ME1 Limited, una compañía que hace referencia al nombre de su activo en Barcelona. ME1 es el nombre del atraque en el puerto de la capital catalana.  

Propuesto para embargo

La novedad arroja más luz sobre un bien que el Puerto de Barcelona propuso a las autoridades nacionales para posible incautación temporal, pues Usmánov es uno de los grandes empresarios sancionados por la UE por su cercanía al régimen de Vladímir Putin por la guerra en Ucrania.

Un yate en Marina Vela, el puerto deportivo del W Hotel u Hotel Vela de Barcelona / Cedida
Un yate en Marina Vela, el puerto deportivo del W Hotel u Hotel Vela de Barcelona / Cedida

 

Pese a elevar la propuesta de decomiso preventivo, hasta el momento no se ha informado de que ninguna autoridad haya tomado medidas contra el activo barcelonés, que tiene un valor cercano a los 19 millones de euros en el mercado, según fuentes del sector náutico. 

Un amarre y un yate

De hecho, el amarre de Usmánov para el Dilbar en barcelona es uno de los dos activos señalados por ser susceptibles de sanción. El otro es el yate Valerie, de Sergey Chemezov, que se encuentra en la instalación de mantenimiento y refit Marina Barcelona 92 (MB92)

Tanto Chemezov como Usmánov son dos de los grandes empresarios rusos castigados por la UE por la agresión bélica de Rusia en Ucrania. Las sanciones tienen como objetivo presionar al régimen de Putin para que negocie y desista de invadir el país vecino.