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Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, junto a la canciller Angela Merkel.

Alemania pone pegas a las medidas de estímulo del BCE

El presidente del Bundesbank cree que Mario Draghi tiene demasiada prisa en acercar la inflación al 2%

Redacción
2 min

El presidente del Bundesbank y miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE, Jens Weidmann, ha afirmado que las medidas anunciadas por la institución hace unas semanas no le "convencen" al considerar que fueron "demasiado lejos" en su determinación de alcanzar el objetivo de inflación.

Weidmann, que también es asesor de Angela Merkel, ha abordado en un discurso pronunciado en Liechtenstein el conjunto de medidas anunciadas por Mario Draghi, que incluyen la bajada de la tasa depósito al -0,40%, el tipo de interés al 0% y el incremento del volumen de sus compras mensuales, incluyendo además en ellas los bonos de empresas.

Los bonos

Pese a que no asistió a la reunión del BCE en que se adoptaron las medidas que ahora critica, Weidmann ha hecho referencia a la compra de bonos, cuya reticencia ha expresado en varias ocasiones: "Ante la reciente caída de precios y perspectivas de crecimiento no estoy convencido de la supuesta necesidad de utilizar este instrumento, que creo que es un mero instrumento de emergencia". Alemanioa siempre ha considerado que esa medida era un camino hacia la mutualización de la deuda pública.

Entiende que es "un hecho" que el BCE persigue el objetivo de una inflación situada por debajo pero cerca del 2% a medio plazo para alcanzar la estabilidad de precios necesaria. Sin embargo, ha relativizado los ritmos: "Es importante subrayar que tenemos un objetivo a medio plazo", un plazo que no supone "algún momento en el futuro lejano" ni "tan pronto como sea posible a cualquier precio", ha advertido.

El propio Draghi afirmó en la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno de la institución que la decisión para adoptar esta nueva batería de medidas se acordó por "una abrumadora mayoría", fórmula que sugiere la ausencia de unanimidad entre los banqueros centrales de la eurozona. Weidmann, como ya suponían los analistas, ha confirmado que Alemania no forma parte de esa mayoría.