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Alegría Hotels, cadena de sol y playa que prepara un plan de renovaciones para retener al turista extranjero / CG

"El turista que viene a España ya exige mucho más que sol y playa"

La cadena Alegría Hotels se prepara para transformar su planta, doblar portafolio y entrar en el segmento de alojamientos urbanos

5 min

"El turista extranjero que visita España exige algo más que el sol y la playa". Esta parece ser la máxima grabada en el frontispicio de Alegria Hotels, una joven cadena hotelera que aspira a renovar y segmentar su planta, doblar portafolio y entrar en el turismo urbano.

Anna Pascual, directora de la firma, explica a este medio que la compañía está preparada para ser un estandarte de la renovación del vacacional española.

"La cadena nació en 2012, cuando se separó de la matriz, Fergus Hotels. La firma, con sede en Palma de Mallorca, se quedó los hoteles del archipiélago, mientras que Alegría se llevó los activos en la Península", narra.

Todo ello lo pilotaron un histórico del turismo vacacional patrio, Joan Pascual, y su socio, Enric Hernández. "Somos jóvenes, pero tenemos el conocimiento de un equipo que ha gestionado este tipo de segmento durante años", ha recordado.

"Hay que ofrecer más"

La experimentada terna al frente de Alegria Hotels, sin embargo, tiene deberes sobre la mesa. Destinos rivales de España como Grecia, Egipto o Túnez empiezan a recuperarse y a pugnar por el pastel del turista que busca relax frente al mar.

"Ya no sirve ofrecer sólo sol y playa a estos visitantes internacionales. Hay que dar algo más. En nuestro caso, nos ha funcionado bien la fórmula de segmentar. Esto es instalar piscinas splash pool y animación especializada en hoteles familiares. O trabajar la gastronomía y la animación para parejas en los resorts sin niños", ha enumerado la directiva.

Pese a ello, cuando los competidores vuelvan al mercado, ¿habrá guerra de precios? "Creemos que no. Estamos renovando planta para alcanzar las cuatro estrellas en un número importante de activos. La calidad aguantará las tarifas", ha defendido.

"La marca Barcelona repuntará"

Hay otros elementos de distorsión que esta cadena, que presume de 17 activos pero que quiere doblarlos, tendrá que enfrentar. ¿Aguantará el turismo catalán a la zozobra causada por el independentismo?

"Creemos que sí. Lo más afectado por la incertidumbre de mercado es el segmento urbano. La costa de Barcelona y Costa Brava aguantan. Las reservas para 2018 van al mismo ritmo que el año anterior", admite Pascual.

"En 2017 los alojamientos urbanos de Barcelona y conurbación sufrieron porque se concatenaron una serie de elementos. Estamos hablando de los peores atentados yihadistas de la historia de la región y de la crisis política en Cataluña. Si se cultiva la marca, se puede repuntar".

Entrar en el urbano y buscar nuevos socios

La ensalada de problemas que vivió la autonomía en 2017 y la fuga de cadenas hoteleras de la región no asustan a Alegría. La firma mantendrá su sede social en Cataluña y se prepara para aumentar sus 3.000 habitaciones, repartidas por la costa de Barcelona, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía.

"Tenemos operativa suficiente para doblar portafolio. Con cautela, pues rentabilizar un hotel que empiezas a operar de nuevo cuesta tres años. También sopesamos entrar en el mercado urbano", avanza la directora.

Barcelona, Madrid, Sevilla y Málaga son plazas que gustan a Alegría, una enseña que lleva asociado el prestigioso nombre Pascual en el sector.

¿Qué más prepara la empresa? "No descartamos la entrada de nuevos socios patrimoniales si es preciso. Pero nos gustaría continuar con una cadena que se rija por nuestro criterio. Llevamos años en el sector y los resultados están ahí", sentencia Pascual.