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Entrada a la planta de Aigües de Vilajuïga, la compañía que ha actualizado la familia Grífols / CG

Así es la nueva Aigües de Vilajuïga impulsada por los Grífols

La familia que rige el gigante de los hemoderivados ha invertido 5,5 millones de euros en iniciar las ventas de una marca que espera llegar a los 10 millones de botellines

01.07.2018 00:00 h.
5 min

Cuentan por la zona que Víctor Grífols padre decidió adquirir Aigües de Vilajuïga antes de que desapareciera de forma definitiva porque él es consumidor habitual de esta bebida carbonatada, que sale de la comarca catalana del Alt Empordà (Girona). Ni en la multinacional de hemoderivados ni los allegados al ejecutivo han confirmado este rumor popular, aunque sí reconocen que el empeño de la familia, los llamados Vampiros de Sarrià por los orígenes del gigante que operan, ha dado el impulso definitivo al grupo. La operación que consideran que blinda su futuro.

De entrada, ha implicado la inversión de 5,5 millones de euros. A esta cifra se le debería añadir el millón de euros que tanto Grífols como Scranton, la sociedad de inversión de la familia, habrían pagado a la constructora Copcisa hace aproximadamente un año por la marca, los terrenos industriales, la maquinaria que se había usado hasta el momento y, lo más importante, la concesión del manantial del que obtienen el agua carbonatada.

Diez millones de litros de producción anual

La renovación de la marca en la que se ha trabajado en los últimos tiempos parte de este pozo. El gran objetivo de los nuevos propietarios es llegar a los 10 millones de litros de producción anual cuando la nueva factoría esté a pleno rendimiento. Los cambios que se han hecho en el centro de trabajo son visibles desde fuera del recinto histórico.

Aigües de Vilajuïga se fundó en 1904. Seis familias de la zona decidieron explotar el agua minero-medicinal de este territorio, que discurre entre la Serra de Verdera y el Cap de Creus. Con este fin se construyó una factoría en el centro de este municipio de 1.123 habitantes, según datos del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat).

Fachada y almacenes

Se ha intentado recuperar la fachada original de la mayor parte del inmueble y se ha adecuado su zona interior. Se ha preparado para acoger las nuevas oficinas del grupo, que tendrá al frente a Joan Fornós, aunque también para acoger otras actividades de los Grífols más allá de esta filial. Incluso se espera que se alquilen espacios a terceros.

Parte de la fachada y los nuevos almacenes de la nueva Aigües de Vilajuïga / CG

Parte de la fachada y los nuevos almacenes de la nueva Aigües de Vilajuïga / CG

En los almacenes adyacentes, se han preparado nuevos puertos para camiones. Desde el entorno del director general de la compañía se explica que la modernización de las instalaciones también llega a la logística. Se han renovado todas las maquinas y se ha optimizado el proceso productivo para producir más y de forma más eficiente.

Castell de Peralada

De hecho, se saltará de una producción de 800.000 botellas anuales antes de su clausura en abril de 2017 a los 10 millones de botellas. El plan empresarial se ha diseñado con este objetivo. Asimismo, se revisará el tipo de productos que se saque al mercado. Sólo se venderá agua del manantial natural, sin añadirle gas.

Los Grífols quieren que la nueva Aigües de Vilajuïga entre en el segmento de prestigio. Fornós, que ha declinado hablar con Crónica Global, ha explicado a los allegados que se intentará fichar a algún cocinero de renombre para que sea promotor de la bebida. Para ello cuenta con la cartera de los Grífols, implicada en que la compañía triunfe. En el territorio se ha dado rienda suelta a las conjeturas sobre quién será el chef elegido. Los nombres más conocidos del territorio, como los hermanos Roca o Xavier Sagristà. Este último tiene más números de convertirse en el elegido final, ya que junto al maitre Toni Gerez han conseguido una estrella Michelín para las cocinas del Castell de Peralada.

Será allí donde el próximo 13 de julio se presenten la nueva botella y etiqueta de la compañía. Los asistentes al Festival Castell de Peralada degustarán la primera producción de la nueva etapa del grupo, que llegará a, como mucho, 6.000 botellas. Tras esta puesta de largo, se espera que Aigües de Vilajüiga llegue a restaurantes y a establecimientos gourmet antes de que termine el ejercicio.