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Imagen de la última junta general de accionistas de Aguas de Sabadell encabezada por el presidente del consejo de administración, Enric Blasco (2i, en primera fila), y el entonces alcalde del municipio, Juli Fernàndez (c) / CG

Agbar saca a Aguas de Sabadell de Cabo Verde

El grupo obtiene una plusvalía de casi 300.000 euros que destina a compensar parte de la deuda que soporta su filial inmobiliaria en el territorio, Ribatallada

31.08.2017 00:00 h.
5 min

Grupo Agbar ha puesto el punto y final a uno de los negocios más cuestionados que había heredado al comprar Compañía de Aguas de Sabadell (CASSA) en 2013, una participación en la sociedad de abastecimiento de agua en Cabo Verde llamada Aguas Ponta Preta. El consejo de administración de la sociedad la había catalogado como activo no estratégico y buscaba una salida interesante de la isla africana.

Al final, ha conseguido cerrar una operación que ha generado a la gestora de aguas con sede en Barcelona una plusvalía de 300.000 euros. De hecho, esta cantidad ya se ha usado para compensar parte de las pérdidas que arrastra otra de las filiales de CASSA, Ribatallada.

Filial inmobiliaria y de activos bursátiles

Esta sociedad concentra una cartera inmobiliaria y de participaciones bursátiles adquiridas antes de que Agbar lanzara la OPA contra la compañía local. Los activos sufrieron una depreciación importante durante a crisis. Tanto los locales comerciales, edificios de oficinas, plazas de parking y naves industriales que conforman el grueso de su ladrillo como las acciones, con un peso destacado de títulos de Banco Sabadell, entidad que históricamente había estado en el capital de CASSA y salió en 2013.

Ribatallada mantiene el rojo en su contabilidad, pero tras la compensación de la plusvalía obtenida en Cabo Verde sus fondos propios se elevan por encima de los seis millones de euros. Además, en los últimos tiempos se ha dado un impulso a la comercialización de los inmuebles para arrendarlos.

Impacto contable

Desprenderse de la participación en Aguas Ponta Preta --y de su filial Aguas de Portonovo--también ha propiciado que Aguas de Sabadell pueda recuperar las garantías que había otorgado a la sociedad. Había extendido comfort letter, una figura que se hizo popular en el momento álgido de la restricción de créditos para que las empresas pudieran dar apoyo financiero a sus filiales, por valor de 9,14 millones de euros.

El importe vivo a 31 de diciembre de 2016 ascendía a 6,4 millones que se podrán borrar del pasivo que soporta la gestora sabadellense.

Acción de responsabilidad

Agbar ha cerrado un capítulo en Cabo Verde, pero aún deben resolver otras derivadas más complejas que la antigua cúpula de CASSA había emprendido en el país. Los accionistas de CASSA pactaron en marzo de 2015 emprender una acción social de responsabilidad contra “ciertos exdirectivos por su presunta responsabilidad en la gestión de la participación de la Sociedad Águas e Energia de Boavista y en reclamación de los perjuicios que esta gestión hubiese podido reportar”, según contempla la auditoría de 2014.

Xavier Bigatà, presidente de CASSA hasta 2013, consejero de Política Territorial y Obras Públicas en el primer Gobierno de Jordi Pujol y antiguo peso pesado dentro de CDC, está en el foco de la investigación. Un primer informe realizado por Cuatrecasas, Gonçalves Pereira cifraba en 3,5 millones, intereses a parte, el agujero que la gestión de esta filial había generado en CASSA.

Se tienen indicios de que se había alterado la contabilidad y se habían imputado gastos injustificados en la sociedad africana. La acción de responsabilidad aún no se ha resuelto. Agbar ya avisó en 2015 que dejaba la puerta abierta a pedir otras responsabilidades en función de los resultados de la investigación que sigue su curso.

Resultado de 2016

CASSA, presidida ahora por Enric Blasco, cerró el ejercicio 2016 con unos beneficios consolidados de 3,7 millones de euros frente al 1,7 millones conseguidos el año anterior e idéntica cifra de negocios, de 40,3 millones. Invirtió 2,5 millones en mejorar y ampliar su red y el agua facturada subió de los 21,7 hm3 a los 22,9 hm3.

Daba servicio a 169.233 clientes a través de dos sociedades. Aguas de Sabadell, que abastece a la ciudad que da nombre a la compañía y al municipio vecino de Bellaterra; y el grupo CASSA, con presencia en 40 municipios de toda Cataluña.