Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un hombre camina delante de un cartel del Banco Popular / EFE

Los accionistas del Popular pierden toda su inversión

El conjunto de socios mexicanos son los que más participación tienen, seguidos de Crédit Mutuel y Allianz

5 min

El grupo de accionistas mexicanos, Crédit Mutuel y Allianz perderán sus inversiones millonarias en el Banco Popular tras la compra de la entidad por parte del Santander. La adquisición implica la pérdida del 100% del valor de los títulos y la única opción para los titulares de papel de la entidad, minoritarios o de referencia, es intentar pleitear contra el banco o contra sus hasta ahora responsables. Aunque el periplo judicial es un camino complejo, indican fuentes del mercado. 

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendió la cotización del Popular antes del inicio de la sesión bursátil de este miércoles. En los últimos cinco días, los títulos se habían desplomado. Su valor había caído a la mitad y se intercambiaban a tan sólo 0,317 euros al cierre del martes. Cifra que implicaba que el valor en bolsa del banco se quedara en 1.300 millones. Lejos del resto de la plaza financiera española. 

Accionistas mayoritarios

Los principales accionistas concentran el 11,13% del capital de la entidad, a las que se suma el 9,6% de la Sindicatura, el principal inversor. Representa a los socios tradicionales del banco, familias ligadas al Opus Dei y empleados. Su hombre fuerte hasta hace unas fechas era Antonio Aparicio Valls, aunque el en consejo estaban representados por José Mateu. 

El grupo de socios mexicanos controlan una participación del 4,13%. Están liderados por el adinerado empresario Antonio del Valle, que intentó a finales de año tomar el control del Popular o conseguir su venta. Habían entrado en el banco en 2013 a través de una ampliación de capital en la que invirtieron 450 millones y controlar entonces el 6%. Antes, habían invertido en Banco Sabadell.

Crédit Mutuel, Luksic y BlackRock

Crédit Mutuel tiene otro 3,95% del capital. Empezó su alianza con el Popular en 2010 y salió del consejo de la entidad esta misma semana, después de que el banco español vendiera su participación en Targobank al francés para evitar problemas legales. Allianz, con el 3,05% de las acciones, será otro de los grandes damnificados.

El grupo chileno Luksic había sido el último en entrar, con un 3%. Los dueños del 51% del Banco de Chile son la principal fortuna de su país y su inversión estaba valorada en unos 94,87 millones. Por su parte, la compañía estadounidense de gestión de inversiones BlackRock redujo su participación del 4% a un 1,7% recientemente, ante la tendencia a la baja de la cotización. Su posición bajista desató la volatilidad de las acciones. 

Sin consecuencias para los clientes  

Los que no notarán cambios significativos serán los clientes de Popular. A partir de ahora, pasarán a serlo de Banco Santander. Su número de cuenta o de depósito se modificará para adaptarse al código que usa el banco liderado por Ana Patricia Botín, pero todos los saldos inferiores a 100.000 euros por titular y cuenta están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Los fondos de inversión y los planes de pensiones tampoco sufrirán cambios. Los titulares de estos productos tendrán la posibilidad de sacar su dinero sin pagar comisiones. La situación de los que tienen créditos o préstamos también continúa igual. Los que sí puede perder con la operación son los clientes con deuda subordinada que pasará a valer cero. Los principales titulares son los grandes inversores.