Menú Buscar
El equipo de abogados y taxistas que ha ganado a Uber en el TJUE / CG

Los abogados que han 'tumbado' a Uber: "Se acabó la barra libre en las calles"

La opinión del TJUE "se cierne" sobre todos los servicios de la intermediaria y de Cabify, según los letrados

11.05.2017 12:56 h.
3 min

Los abogados españoles que han tumbado a Uber en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) han subrayado el jueves que "se acabó la barra libre" tras el pronunciamiento del abogado de Bruselas que declara que la intermediaria es un servicio de transporte.

Diego Salmerón, socio de SBC Abogados, ha indicado que "a la espera de la sentencia definitiva, y con la necesaria prudencia, creemos que la Unión Europea certifica lo que siempre hemos defendido: que Uber es un engaño, supone competencia desleal y es economía sumergida".

Resto de servicios, también

Más allá de la valoración del equipo legal, los letrados creen que la opinión del abogado del TJUE "se cierne" sobre el resto de servicios que Uber presta en España: UberX en Madrid; y también sobre Cabify.

"También les afecta, aunque operen con licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC). Porque hacen trampas bajo el marchamo de operar con licencia: no respetan la proporción del 1:30, mueven vehículos entre comunidades autónomas y demás", ha explicado Montse Balagué, letrada de SBC.

"Todo ello es ilegal. Tener una licencia VTC no significa que puedas saltarse el resto de regulaciones. No se trata de defender un monopolio. Se trata de que taxistas, Uber, Cabify y quien sea presten servicios en igualdad de condiciones", ha agregado Salmerón.

Varapalo de la UE

La valoración de los abogados y taxistas de Barcelona llega tras un revés de la Unión Europa a la actividad de UberPop, el servicio de transporte de la intermediaria que operaba sin licencia. 

El abogado general del Tribunal de Justicia de Luxemburgo (TJUE), Maciej Szpunar, ha emitido una opinión en la que sostiene que Uber es una empresa de transporte y no una mera intermediaria digital.

Ello significa que la multinacional con sede en San Francisco debe cumplir la legislación vigente en materia de transporte en los estados miembros, y no sólo respetar la normativa que regula la sociedad de la información.