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Los salarios han evolucionado a mucho menor ritmo que la inflación en los 20 años con el euro / EP

20 años con el euro: los precios suben 17 puntos más que los salarios

Desde que entró en circulación la moneda única, la inflación acumulada en España se ha incrementado un 40%, cerca de 15 puntos por encima de la evolución del PIB

4 min

Justo hace dos décadas, los ciudadanos asistían al momento histórico de la entrada en circulación de una nueva moneda, el euro, compartida con otros nueve países de los doce que, por entonces, conformaban la Unión Europea. Veinte años después y en el proceso de salida de una crisis casi sin precedentes, las cifras macro hablan de un escenario en el que, pese al evidente crecimiento de la economía española hasta máximos históricos, antes de la pandemia, los trabajadores han perdido poder adquisitivo de forma notable.

Fue una de las sensaciones de aquella Nochvieja de 2001 y las primeras horas de 2002: acudir a un cajero automático y tener en la mano los primeros billetes de euro, que conviviría con la peseta aún durante dos meses. Sin embargo, los peores augurios formulados desde la incorporación efectiva de España a la Unión Europea Monetaria (UEM) no tardaron en confirmarse: la entrada del euro era sinónimo de subida de precios.

Un 2% cada año

El pasado jueves, el Instituto Nacional de Estadística avanzaba la primera estimación del dato de inflación de 2021, que se ha disparado hasta el 6,7%, la cota más elevada de los últimos 30 años; la salida de la crisis, tan abrupta como la entrada, ha provocado una escalada alcista de precios, especialmente en el terreno de la energía, que se está trasladando al resto de elementos que componen la cesta de la compra.

Lo cierto es que las cifras publicadas redondean una inflación acumulada de algo más del 40% en las dos primeras décadas con el euro en circulación; una evolución analizada del 2%, muy en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE).

Los salarios, a menor ritmo

Con todo, el problema no se centra tanto en la evolución de la inflación como en la marcha de variables como el crecimiento y, sobre todo los salarios, que no han avanzado precisamente al mismo ritmo.

Sin ir más lejos, los últimos datos sobre estructura salarial hablan de un incremento en el sueldo bruto medio de los asalariados españoles de algo más del 23% desde aquel 2002 en el que la moneda única hizo acto de aparición.

Menor poder adquisitivo

Un desequilibrio que apunta a la pérdida de poder adquisitivo por parte de los ciudadanos, agravada en especial en los últimos meses, en los que la crisis ha destruido empleo y los salarios, lejos de experimentar una evolución positiva, se han depreciado.

Tampoco ha avanzado al mismo ritmo el crecimiento económico, que se vio profundamente lastrado por la crisis financiera de hace diez años, que llevó al PIB español a registrar dos descensos anuales consecutivos, en los años 2011 y 2012, sin duda los peores de aquel periodo.

¿Situación temporal?

A ellos se vino a sumar 2020, con un desplome cercano al 11%, sin precedentes en los últimos cien años.

El actual fenómeno inflacionista, que ha contribuido a ahondar las diferencias con la evolución de los salarios, se ha extendido por la práctica totalidad de las economías desarrolladas y, además, se considera una situación temporal.

Incertidumbre

Sin embargo, las perspectivas en torno al comportamiento de los precios de la energía, en general, y de la electricidad en particular han sembrado numerosas dudas sobre esta apreciación.

La recuperación de la actividad económica hará que las diferencias se reduzcan, aunque la tendencia a lo largo de los últimos veinte años es clara y manifiesta.