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ángel de la fuente

Redacción
2 min
Con datos tomados del padrón y del informe de la propia Generalitat sobre la balanza fiscal de 2010 (Cuadros 3 y 9), el gasto total de la Administración central ascendió en ese año a 319.692 millones de euros, el peso de Cataluña en la población española fue del 15,98% y su participación en el gasto estatal del 14,18% o del 15,43% según se tome la estimación de flujo monetario o la de carga-beneficio. Esto nos deja con un déficit total con relación al gasto que nos tocaría por población de entre un 0,55% y un 1,80% del gasto total del Estado, o de entre 1.757 y 5.747 millones de euros.

En la mayor de estas cifras estaría incluida la parte que nos toca por población del gasto estatal en defensa, exteriores y servicios centrales del Estado. Puesto que resultaría un pelín complicado sostener que el no regalarnos tales servicios constituiría un abuso insoportable, una persona razonable como Mas-Colell tendría que conformarse con reclamar la menor de estas cantidades, lo que le deja con motivos de queja por valor de un 10,62% de la estimación oficial de lo que pagamos de más, los 16.543 millones de la estimación neutralizada por flujo monetario que nos ha sido revelada en el último informe de la Generalitat.

Y este es el problema de fondo. Para algunos nacionalistas catalanes el expolio es un artículo de fe, y una verdad revelada no se cuestiona, ni se investiga, ni se contrasta (no vaya a ser…). Por eso los auténticos creyentes han salido en tromba a descalificar una estadística que no han visto y que solo pretende aportar datos que puedan hacer posible un análisis más detallado y un debate más racional sobre una cuestión muy sensible. No les hace falta verla. Cualquier cosa que aporte luz les resulta incómoda. No porque ellos puedan llegar a abjurar de la fe verdadera, sino porque les complica la tarea de evangelización. Y eso ahora mismo podría ser un grave problema.

borrell

http://elpais.com/elpais/2014/02/07/opinion/1391777055_722973.html