Menú Buscar
Crónica Global

Reportajes

Uncle Boons, uno de los restaurantes favoritos de Coixet en Nueva York


Recomendaciones semanales (y alguna queja)


Isabel Coixet

#estoesasi

Uncle Boons, en Nueva York

En el número 7 de Spring Street (Nueva York) está este cavernoso pero electrizante restaurante donde no admiten reservas y la cola los fines de semana puede detener a más de uno. La espera merece la pena, por un precio más que razonable se puede degustar la comida thai más interesante y viva de la ciudad. Las vieiras en ceviche thai son muy sabrosas, todos los currys son recomendables y los platos a la plancha (incluido el pulpo) desbordan sabor y frescura. Como postre, el sundae de coco es un digno colofón. Dos calles más allá, si se tiene prisa, se puede comer algo rápido en Uncle Boons Sister.

'La señora Fletcher', de Tom Perrotta

El autor de 'The Leftovers' vuelve con un libro sobre una aburrida mujer de mediana edad que empieza una nueva vida después de que su hijo abandona el hogar camino de la universidad. Un libro apasionante y divertido sobre sexo después del sexo y una inteligente reflexión sobre cómo el género marca inexorablemente nuestros caminos de vida.

‘American Utopia’, de David Byrne

La voz de David Byrne me ha acompañado desde que mi memoria alcanza. Y este nuevo disco reafirma (aunque nunca la había perdido) mi fe en él. Un disco alegre, energético y estimulante: basta escuchar ‘I dance like this’ para ponerse de buen humor e imaginar a David Byrne bailar moviendo los brazos con su peculiar estilo.

‘Wild Wild Country’, en Netflix

Los hermanos Duplass han producido esta fascinante serie sobre el gurú Osho y los años en los que trasladó su comuna de Puna, en India, a Antelope, un pueblo de 50 habitantes en Oregón (Estados Unidos). El personaje de Sheela, su mano derecha, los miembros de la comuna y los habitantes de Antelope componen un retrato contradictorio, a ratos inverosímil y riquísimo sobre cómo los seres humanos se las arreglan para no entenderse.

A evitar

Los televisores inteligentes, esos con los que uno habla para que te busquen tus series favoritas o los programas, te vuelven más tonto. En general, los aparatos inteligentes acaban volviéndote más lerdo.