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Reportajes

Salvador Sobral, lo mejor de Eurovisión en años, según Coixet


Recomendaciones semanales (y alguna queja)


Isabel Coixet

#estoesasi

Fismuler

En la calle Rec Comtal de Barcelona. Gracias a mi amiga Concha López, descubrí el restaurante Fismuler en Madrid, lugar del que es muy fácil hacerse adicto. Ahora ya tenemos Fismuler en Barcelona y ya no puedo escapar de la adicción total: la menestra caliente de vainas verdes convierte en vegano al carnívoro mas recalcitrante... aunque los chipirones, los pescados (tiradito de dorada espectacular) y las carnes no se quedan atrás. Y para finalizar esa tarta de queso: olvídate de la operación biquini y abraza el foodporn.

'La mujer que sabía leer', de Marine Francen

En 1852, un pequeño pueblo francés se queda sin hombres después de la guerra, y las mujeres hacen un juramento, si viene un hombre será para todas. Esta bella película se sitúa en las antípodas del remake que hizo Sofia Coppola de 'El seductor' de Don Siegel. Y tanto mejor. Soberbias interpretaciones de actrices francesas, la mayoría (salvo Geraldine Pailhas) desconocidas.

'Nem eu', de Salvador Sobral

La única cosa digna en Eurovisión en los últimos años ha sido la presencia del cantante portugués Salvador Sobral. Su aparición con Caetano Veloso hace una semana hizo aún más patente la abismal distancia entre dos verdaderos artistas y... las ofertas de un supermercado low cost. Escuchen 'Nem eu' de Salvador Sobral, escúchenla y me lo agradecerán.

'En el cuarto oscuro', de Susan Faludi

Cuando la ensayista Susan Faludi recibe una llamada de su padre de 70 años, al que lleva años sin ver, comunicándole que ha cambiado de sexo y ahora se llama Geraldine, se inicia este libro amargo, turbio y fascinante, del que se pueden sacar mil conclusiones. O ninguna.

A evitar

Cada vez que veo a Torra, no puedo evitar pensar en la frase de Javier Cercas: "Estaría más tranquilo si el 'president' fuera un paciente escapado de Sant Boi con una sierra eléctrica en las manos". Y me entra una risa floja que poco a poco se transforma en sollozos.