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Reportajes

Parques de atracciones con historia

Toma nota de estos espacios europeos con mucha historia porque todavía están en activo

Alejandra Used Larumbe

Bakken, Dinamarca (1583)

El parque de atracciones Dyrehavsbakken, más conocido como Bakken, se encuentra a unos 10 km al norte del centro de Copenhague, junto al antiguo coto de caza real Dyrehaven (también conocido como el parque de los ciervos y que fue inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2015). Se trata del más antiguo del mundo y recibe dos millones y medio de visitantes al año. Sus orígenes se sitúan hacia 1583, cuando Kirsten Piil descubrió unos manantiales de agua con supuestas propiedades curativas y a partir de entonces la gente comenzó a transitar la zona como espacio de descanso y de recreación. Así, empezaron a llegar artistas y vendedores ambulantes, organizando una gran variedad de espectáculos y actividades para entretener a las familias, hasta llegar, años más tarde, a conformar este maravilloso espacio de atracciones. A día de hoy, cuenta con más de cien atracciones, entre ellas, una montaña rusa hecha de madera que tiene más de 80 años.

La entrada es totalmente gratuita, solo se pagar por subir a las atracciones que se quiera disfrutar.

Wurstelprater, Austria (1766)

Se suele referir también como Prater, por estar ubicado en ese famoso parque de Viena. Había sido utilizado durante siglos como coto imperial de caza hasta que, en 1766, fue abierto al público y en 1895 se inauguró un espacio de atracciones del que se conservan en perfecto estado muchas de ellas. Entre ellas, cabe destacar la noria gigante: uno de los símbolos de la ciudad, conocida como Wiener Riesenrad, que mide más de 60 metro de alto. Se trata de una obra monumental que se inauguró durante la celebración del 50 aniversario de la coronación de Francisco José I. De hecho, ha logrado sobrevivir grandes catástrofes naturales y conflictos bélicos. 

Este parque también es un icono del cine, debido a que puede verse en películas tan icónicas como El tercer hombre, de Orson Welles, o alguna de James Bond.

En cuanto al acceso, no es necesario pagar para entrar, sino que se abona en cada atracción, generalmente gestionadas por familias locales.

Blackgang Chine, Inglaterra (1842)

Ubicado en la Isla de Wight, fue inaugurado en 1842, convirtiéndose así en el más veterano de todo Inglaterra. Su primer gran reclamo fue la exposición de un enorme esqueleto de ballena que aún hoy puede verse. Por su situación cercana al mar, el escenario sufrió un grave naufragio, por lo que las atracciones tuvieron que ser desplazadas varias veces tierra adentro para no ser absorbidas por las aguas. Pese a ello, aún guarda la esencia de los antiguos parques de atracciones de hace 50 años.

Tivoli Gardens, Dinamarca (1843)

Este viejo parque de atracciones, que en el momento de su apertura tan solo contaba con un tiovivo y una montaña rusa, presume de ser uno de los más antiguos del mundo, ya que abrió sus puertas en 1843. Una de sus peculiaridades es que está ubicado en pleno corazón de la capital danesa e incluye numerosas actividades, exposiciones, conciertos… Sus atracciones permitirán descubrir la mitología nórdica con el Castillo de Valhalla, los cuentos de Hans Christian Andersen con las maletas volantes y la vista sobre Copenhague desde la noria. Merecen especial mención la Fragata de San Jorge, un enorme barco que hoy alberga un restaurante flotante; la Pagoda, inspirada en las pagodas chinas, que contiene un restaurante dedicado a este tipo de comida; el Teatro de Pantomima, el pabellón más antiguo del parque, que acoge espectáculos musicales y de ocio; la puerta principal por Vesterbrogade, construida a finales del XIX y que se ha mantenido prácticamente igual hasta hoy; y el edificio del restaurante Nimb, una especie de palacio de estilo árabe realmente curioso. Además, los que vayan en fin de semana es probable que tengan oportunidad de ver a la llamada Guardia del Tivoli.

El precio general de entrada al parque por persona es de 7,95€, al cual se le pueden añadir muchos beneficios dependiendo de los intereses.

Tibidabo (1901)

En España el más antiguo es el Tibidabo, situado en Barcelona. Se trata de uno de los 40 más viejos del planeta, ya que fue inaugurado en 1901. Eso sí, paradójicamente, el funicular que se hizo en 1900 es la primera gran atracción de este parque de atracciones, por el carácter innovador en la época de este singular medio de transporte. Desde sus orígenes, cuenta con unas veinticinco atracciones, entre las que se encuentran: L'Avió, uno de los primeros simuladores de vuelo que está propulsado por su propia hélice; el Museo de Autómatas, con piezas de finales del siglo XIX y principios del XX, entre otras; y el Dididado, el primer cine en 4D de Cataluña, entre otros.

También es popular gracias a sus vistas, ya que es el pico más alto de la sierra de Collserola, situado a 512 metros sobre el nivel del mar.