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Reportajes

Destinos para amantes del chocolate

Si eres amante del alimento de los dioses, toma nota de la ruta europea más dulce e irresistible. ¡Seguro que te derrites!

Alejandra Used Larumbe

Bélgica

Aquí el arte de hacer chocolate se lo toman en serio. De hecho, es famoso por respetar la norma de cacao puro. Jean Neuhaus fue el culpable de ponerlo de moda en su confitería farmacéutica en 1857, ubicada en las prestigiosas Galerías St. Hubert de Bruselas. Es una parada obligatoria ya que hoy en día sigue ubicado en las mismas galerías.

En cuanto a chocolate belga, tampoco podemos olvidarnos de la tienda de Pierre Marcolini, ya que es una de las más respetadas y su lujo es más que evidente.

Austria

Es casi imposible hacer un viaje a Viena sin ser tentado por los chocolates: la tarta Sacher, o Sachertorte, los Mozartkugeln o, lo que es lo mismo, las bolas de Mozart… Y es que Austria es conocida por su amor eterno de todas las cosas azucaradas. ¿Lo más curioso? La propiedad de la receta Sachertorte fue motivo de disputas legales. Cuentan que la se guarda en una caja fuerte en la casa Sacher con gran seguridad.

Por ello, si quieres probar la original, lo mejor es que vayas al Hotel Sacher, el cual fue fundado en el año 1.876 por Edward Sacher. La receta se remonta al año 1.832, cuando un joven Franz Sacher, padre de Edward, la ideó a la edad de 16 años.

Suiza

Hablar de chocolate y no mencionar Suiza es casi pecado. Una historia que se remonta a 1875, cuando lo mezclaron con leche y a 1879, cuando a Rudolphe Lindt se le ocurrió derretirlo regalando al mundo el chocolate fundido. Eso sí, una de las atracciones que más seduce al público extranjero es la Maison Cailler-Nestlé, ubicada en Broc. Además, tendrás la posibilidad de asistir a una clase particular en la que podremos elaborar nuestros propios confites. ¿Lo más dulce para llegar ahí? Píllate un billete en el Tren del Chocolate, que conecta Montreux y Broc.

España

“Cuando lo bebes, puedes viajar toda una jornada sin cansarte y sin tener necesidad de alimentarte”, decía Hernán Cortés. En tableta, virutas, derretido o caliente, el chocolate se presenta en todas las formas y tamaños para deleitarnos a los españoles. Sin embargo, en España somos pioneros en chocolate a la taza, bebida que permaneció hasta bien avanzado el siglo XIX. Todo comenzó cuando un monje del Cister, Fray Jerónimo de Aguilar, acompañó a Hernán Cortés a Méjico y decidió enviar el primer saco de semillas de cacao junto con la receta al abad del Monasterio de Piedra, Antonio de Álvaro. Se trataba de la receta del cacao líquido, o lo que es lo mismo, chocolate a la taza.

Para degustarlo, visita Cacao Sampaka en Madrid y Barcelona, ya que recupera la cultura del cacao y el chocolate. ¡Atrévete con sus mezclas!

Francia

El chocolate tiene más de 300 sabores distintos: un placer oscuro que le debemos al continente americano y que se ha extendido. Entre las boutiques de la capital francesa, cabe destacar: I) Patrick Roger, uno de los chocolatiers más afamados de toda Francia, con el titulo de Mejor Artesano Francés recibido en el año 2000; II) La Maison du Chocolat, a cargo del chef Nicolas Cloiseau; III) Pierre Hermé, probablemente el más famoso del mundo; y IV) Pierre Marcolini, artesano cuyas creaciones tradicionales con cítricos o varios chocolates, se acompañan de bombones que lo definen como los rellenos con té earl gray, o con crema de almendras y pistacho ligeramente salada.