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Crónica Global

Reportajes

Coixet propone Heura como alternativa a la carne


Recomendaciones semanales (y alguna queja)


Isabel Coixet

#estoesasi

Bocaditos especiados Heura

En mis intentos, la mayoría frustrados, de comer más sano, me tropiezo con un producto en la sección de congelados que me llama la atención: “Bocaditos especiados Heura” con textura similar al pollo pero hechos de soja. Siempre he desconfiado de los sucedáneos de la carne, porque si vas a prescindir de ella, no hace falta sustituirla por hamburguesas que saben a cartón que son el 90 por ciento de gluten. Heura es diferente y la verdad es que me ha sorprendido. La textura es bastante aceptable, el sabor especiado muy conseguido (aunque en el momento de freír, le añadí jengibre fresco rallado y unas gotas de salsa teriyaki). Con una ensalada de rúcula, los bocaditos especiados Heura son una muy buena alternativa a la carne. Y, no nos engañemos, por mucho que nos guste la rubia gallega y el chuletón, ser carnívoro sencillamente no va a ser sostenible. Productos como Heura, nos van a poner más fácil el cambio de chip.

'Lectura fácil', de Cristina Morales

Una novela demoledora, ácida, inquieta, subversiva y descacharrante que justamente es lo contrario de lo que anuncia porque es una lectura nada cómoda de lo que supone ser disminuida psíquica en una Barcelona plagada de siglas ridículas y buenismo profesional.

'Dig, Lazarus, dig', de Nick Cave

O todas las canciones en bucle de Nick Cave. O esta canción en bucle. Porque Nick Cave es Dios.

'Yayoi Kusama'

El documental 'Yayoi Kusama' en Movistar, que es una buena iniciación a la vida y obra de esta artista japonesa, a la que debo confesar que idolatro. La pobre banda sonora, el escaso carisma de los que intervienen y un montaje convencional no consiguen eclipsar la compleja, perturbada y genial personalidad de Yayoi que hoy, a los 90 años, vive en una institución para enfermos mentales, mientras sigue pintando y esculpiendo incesantemente, obras hipnóticas y atemporales. 

A evitar

Esa expresión perenne de humillados y ofendidos en la cara de todos los que llevan lacito y chapa. Como si el mundo tuviera con ellos una inmensa deuda que, sospechan, nunca será saldada.