Vigilancia de obras: 2.000 euros al mes para evitar el 'saqueo'

Los 'serenos' que evitan el robo de material de construcción, como los que hicieron caer a Juan Carlos Ramos, son un sector consolidado con zonas negras

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Un paisaje de edificios en construcción en Barcelona / EFE
20.06.2017 00:00 h.

Los vigilantes de obras hicieron caer, presuntamente, a Juan Carlos Ramos Sánchez, el concejal detenido ayer lunes, 19 de junio, en Sant Adrià de Besós (Barcelona). El edil fue arrestado en el marco de una operación antidroga por supuestamente conceder a un clan criminal la custodia de 236 pisos sociales.

Fuentes del sector de la construcción han subrayado que el sector de la vigilancia tiene zonas oscuras. Son estos núcleos los que juegan al gato y al ratón con la ley los que generaron el arresto del edil. Los Mossos descubrieron que el clan adjudicatario guardaba armas, 177 kilos de marihuana y una abundante cantidad de dinero.

De hecho, el mismo clan que cayó ayer junto a Ramos Sánchez había sido detectado en varios lugares con trabajos en marcha en La Mina en los últimos años. En 2007, cuatro de sus miembros fueron detenidos por supuesta extorsión a empresarios del ramo.

"Cuesta 2.000 euros evitar los robos"

Un constructor que habla desde el anonimato subraya que "cuesta unos 2.000 euros al mes evitar el saqueo de la obra". Según él, lo que más teme un jefe de obra es "la sustracción de la maquinaria, como la de cortar madera".

Para evitar los intrusos, los empresarios tienen dos opciones. "La opción legal, la que ofrecen las firmas de seguridad. Es más cara pero evita problemas. Y recurrir a los clanes, que es más barato pero más efectivo: su efecto disuasorio es mayor", recuerda.

"El problema de los robos es que torpedean el curso de la construcción, suben los costes a las subcontratas y generan inseguridad. He construido más de 2.000 pisos y puse vigilantes en todos ellos", recuerda la misma fuente.

A quién contratar: depende

Otra gran enseña del sector de la construcción privada arroja más luz sobre la contratación. "Depende del jefe de grupo territorial o de obra a quién se contrata. Él conoce la zona y las características de los trabajos", indica un portavoz.

"No es lo mismo un residencial en Barcelona o Madrid, donde un robo sólo se llevará material o maquinaria pequeña que una intervención de obra civil en el campo. En este caso, hacen falta empresas especializadas capaces de proteger la maquinaria pesada".

En cualquier caso, las dos fuentes niegan haber recibido chantaje de los clanes especializados, que circunscriben a ámbitos muy determinados de ciudades y sectores.

"La mayoría de grandes firmas prefiere a mercantiles con todos los papeles en regla, ya que evitan problemas", concluye uno de ellos.

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