Ginraw, la ginebra de Barcelona, pone rumbo a Japón

Roger Burgués y Lluís Jáuregui impulsan desde mediados de 2014 un producto de gama 'premium' con producciones limitadas de 5.000 botellas

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Lluís Jáuregui (i) y Roger Burgués (d), los dos emprendedores detrás de la ginebra gastronómica de Barcelona Ginraw.
17.07.2016 19:57 h.

Ginraw es el nombre de una aventura gastronómica y empresarial que Roger Burgués y Lluís Jáuregui iniciaron a mediados de 2014 con el lanzamiento de una ginebra premium producida en Barcelona.

Lo es por calidad del producto y porque sus impulsores han trabajado de forma casi artesanal una expansión muy pautada y dirigida a clientes seleccionados para preservar la marca de nueva creación. Y lo han conseguido hasta el punto de ganarse la presencia en uno de los locales más trendy de Japón: la coctelería Ishinohana de Tokyo, que tiene tras su barra a uno de los mejores barmans del mundo, el Sr. Ishigaki.

Importador que llamó a la puerta

La ginebra de Barcelona ya se puede probar en el local, aunque su puesta de largo oficial no tendrá lugar hasta septiembre. Alcanzar el país asiático era uno de los objetivos de los dos socios en el ejercicio en curso (su año fiscal empieza en abril), en el que esperan abrir también los mercados italiano y alemán.

¿Por qué Japón se ha adelantado a estas plazas? “Nos vino a buscar un importador para que pudiéramos servir el producto en el local”, indicó a Crónica Global Jáuregui.

Distribuidores seleccionados

Ese es, precisamente, el punto fuerte de la expansión ejecutada hasta la fecha y que el equipo fundador quiere mantener. Lo importante es buscar distribuidores que sigan la filosofía con la que han impregnado el producto.

No hay grandes tiradas de Ginraw, la producción se hace de forma artesanal y llega a las 5.000 botellas que se comercializan etiquetadas. La estrategia de marketing que ha seguido es la más parecida a la de cualquier otro producto aspiracional del mercado a un precio de venta directa al público asumible para todos los bolsillos que lo deseen: 47 euros.

Resultados en Barcelona

Barcelona fue el primer laboratorio en el que Burgués y Jáuregui probaron la aceptación del producto. Los resultados hablan por sí solos: se ha ganado un espacio en los grandes restaurantes de la ciudad (y es una plaza complicada para los distribuidores por el nivel de ofertas competitivas) e incluso se usa como producto gastronómico, además de venderse en los locales de copas y terrazas de referencia.

Los dos emprendedores que están tras el negocio son expertos en marketing y estrategia comercial, herramientas importantes para cosechar el éxito actual que se respaldan en el producto. Tras la creación de Ginraw se encuentran un grupo de expertos formado por un maestro perfumero, Rosendo Mateu; un coctelero (aunque él prefiere denominarse mixólogo), Javier Caballero; el sommelier Sergi Figueras y el chef Nando Saguer, fundador del EspaiSucre.

Sin deuda bancaria

El negocio se mantiene hacia la senda de la consolidación prevista y el objetivo económico para finales del ejercicio fiscal en curso es alcanzar los 500.000 euros de facturación. Se trata de un objetivo que sus impulsores consideran asumible, aunque las cifras económicas para la gente de Ginraw no aprietan tanto como en el caso de otros emprendedores.

La firma no tiene deuda bancaria. Es un inversor privado el que pagó en su momento la creación de la ginebra de Barcelona y mantiene la vinculación estratégica sin prisas para recuperar el dinero inicial.

Ginraw ha llegado a 14 provincias españolas y a las principales plazas de Portugal, Bélgica, Suiza, Países Bajos, Irlanda y Reino Unido. Trabajan actualmente tres personas en la compañía, entre ellas los dos fundadores.
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