Barcelonas, la nueva oferta gastronómica del hotel Florida

El nuevo restaurante estrena chef y menú para disfrutar de unas vistas privilegiadas de la ciudad

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Cristina Roures, directora del Gran Hotel La Florida, y el chef Iván Tarragó, en el exterior del establecimiento.
Margalida Vidal
24.05.2016 20:28 h.

Barcelonas es el nuevo restaurante del Gran Hotel La Florida. Desde una situación privilegiada, en la carretera de Vallvidrera al Tibidabo y con vistas sobre toda la ciudad, el establecimiento apuesta por la fusión. Productos de proximidad e influencias internacionales; cocina catalana y matices exóticos.

Toma el relevo de L'Orangerie, con una oferta más mediterránea y afrancesada, que pasó de una estrella Michelin al olvido. El nuevo nombre, Barcelonas, es un gesto a la novela homónima de Manuel Vázquez Montalbán, vecino de la zona, y a las distintas caras de la ciudad, todas ellas visibles desde las terrazas del hotel, que han ampliado recientemente.

Las instalaciones reinterpretan el estilo modernista y se funden con el exterior a través de los grandes ventanales que conectan el comedor con la zona exterior, la más popular entre los visitantes, sobre todo los extranjeros.

El comedor de Barcelonas durante la presentación del nuevo menú del chef Iván Tarragó, en el fondo de la imagen.

Caras nuevas

Iván Tarragó se estrena como chef del establecimiento, abierto también al público ajeno al hotel. Ha hecho de la fusión su bandera, aunque sigue fiel a sus orígenes: “Me gusta mucho la cocina catalana, pero estos últimos años he viajado mucho, por lo que las influencias internacionales tienen mucho peso”.

Indonesia, Kuwait, Sri Lanka, México, Inglaterra… El cocinero catalán ha recorrido mundo y ahora vuelve a Barcelona con ganas de “jugar y probar cosas nuevas”. Conocer a compañeros de muchas nacionalidades distintas y ver como son sus cocinas y productos “te abre la mente y hacen que te atrevas”, dice.

No solo lidera la cocina del Barcelonas, sino que gestiona también los demás espacios gastronómicos del hotel. El Café 1925, en referencia a la época en la que se inauguró el edificio por primera vez propone una carta variada para almorzar o cenar. El Lobby Bar, para tomar una copa acompañada por un snack, y el TB Bar con una oferta de tapas para disfrutar en la zona de la piscina, completan la gastronomía del hotel.

Nuevo menú

La carta selecta basada en productos de proximidad y el menú degustación (de 69€) están disponibles solo por la noche. La transición de un menú a otro terminó el viernes, con el estreno de la nueva propuesta de seis platos de Tarragó.

Un cru cuit que mezcla el tradicional romesco catalán con una vinagreta de sake y aceite de sésamo para acompañar los tallarines de sepia abre el menú. Destaca también una ración de foie a la plancha, que el chef remata con un trinxat de col china, patata, butifarra y manzana, un gelée de moscatel y salsa piquin.

Foie a la plancha con 'trinxat' de col china, patata, butifarra y manzana, 'gelée' de moscatel y salsa 'piquin'.

El plato de costilla de buey confitada con puré de alcachofa, espárrago blanco y una vinagreta crujiente merece especial mención. Para terminar, el postre de un esponjoso bizcocho de té verde completado con una mousse de yogur, cremoso de jengibre, maracuyá, crumble de mascabado y nube de lima, cierran un menú creativo y arriesgado.

Ver Barcelona sin ser visto

La tranquilidad de un hotel fuera de la ciudad pero a pocos minutos de distancia, en un entorno natural pero con la posibilidad de seguir conectado al mundo real es el valor añadido del paraje. Barcelonas no está pensado para grandes grupos. Las mesas de dos a cuatro personas hacen posible la atención personalizada al cliente que busca Tarragó: “Queremos mimar los platos, ser detallistas”.

Es esta intimidad y discreción lo que buscan algunos de los habituales más célebres, entre los que se encuentran desde jugadores del Barça, hasta el mismo Bruce Springsteen. El cantante estadounidense acudió al restaurante en su paso por la ciudad en motivo del concierto que ofreció el 14 de mayo.

La fusión y los matices internacionales se alían a la tradición en Barcelonas, el lugar adecuado desde donde avistar la ciudad a la vez que se catan todos sus sabores. 

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