Vida

La caza de brujas de Homs llega a los juzgados: Federico al banquillo

El Abc alerta de la "ofensiva" nacionalista contra los periodistas. La Vanguardia describe el estilo Rajoy: "Moverse o no moverse". El buen rollo entre los empresarios y Mas, según Barbeta.

19 febrero, 2014 11:25

El poder es una suma de intangibles y una acumulación de atributos; de la erótica y los consejos de administración al manejo descontrolado de los recursos públicos, lo que tanto sirve para montar una agencia de espionaje, tributaria o de censura previa. El consejero de Presidencia, Francesc Homs, se jacta y atribuye la estrategia mediática de la Generalidad y del "proceso". Comienza a ser conocido en Madrid, incluso por su apodo, "Quico". Un tipo singular, un ejecutivo ejecutor, estilo directo. Homs es la última palabra, el intérprete en lenguaje de signos de los silencios de Mas y el guionista en la recámara.

Con "Quico" cada día es una sorpresa, a un paso, por delante, del ridículo y más allá; lo cual no es óbice para que su gestión esté dotada de los rasgos más agudos de la intolerancia y el totalitarismo. Puro caciquismo. Tiene su parte buena, el riego extensivo de subvenciones a los medios sometidos, como se puede comprobar en la información que sólo podrán leer en CRÓNICA GLOBAL, y su parte mala, modo venezolano.

La mala noticia es que el guardaespaldas de Mas ha logrado que un juzgado de Barcelona cite a los periodistas señalados por el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), la oficina siniestra de la inquisición catalanista. Emplazar a un periodista o a un tertuliano ante un tribunal de orden público por delitos contra el "pueblo de Cataluña" es ejercer el poder por la vía intangible (el judicial a su servicio) y por vía atributiva. El "proceso" es un corcho, los salvavidas rodean a Mas y tratan de reconducir la situación por el camino del diálogo, en plan aquí no ha pasado nada. Pero la frustración se tiene que liberar y citar a Federico Jiménez Losantos, Hermann Tertscht, Inés Arrimadas, Merlos y otros es una de las formas más a mano de aliviar tensiones.

La persecución contra estos ciudadanos es el argumento de la apertura política del Abc. "La 'caza de brujas' del Gobierno autonómico catalán ha llegado al juzgado. Esta es la expresión que PP y Ciudadanos utilizaron en su día, cuando trascendió la decisión del Ejecutivo de Artur Mas de emprender acciones judiciales contra una serie de periodistas, opinadores y una diputada de Ciudadanos que tienen en común su rechazo al proceso secesionista impulsado por CiU. El Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona ha admitido la demanda de protección del derecho al honor presentada por la Generalitat 'en nombre del pueblo catalán'. Se basa en un informe del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), según el cual, estos colaboradores de Intereconomía TV y 13 TV compararon un proceso 'radicalmente democrático' con el nazismo, entre otros regímenes totalitarios", dice la crónica del diario, escrita por María Jesús Cañizares y Àlex Gubern. El titular es "Ofensiva judicial de Mas contra los periodistas críticos con la secesión".

El decano de la prensa madrileña le dedica al asunto un editorial titulado "CiU, camino del nacionalismo totalitario". El texto contiene argumentos políticos, filosóficos y jurídicos: "La lista del CAC, esa versión aldeana del mccarthysmo, ha sido la base de una demanda de protección del honor del 'pueblo catalán' admitida a trámite por un juzgado de Barcelona contra varios periodistas discrepantes del proceso separatista abanderado por Mas, quien no para de hundir su proyecto de secesión en errores y fracasos. Por lo pronto, nunca debió ser admitida a trámite una demanda civil interpuesta en nombre de un sujeto jurídico –el pueblo catalán– que no es titular de derechos personales –el honor, la intimidad o la imagen– y en virtud de una representación –la que se atribuye el Gobierno autonómico– que no existe legalmente". Y dice más: "Políticamente, la iniciativa de la Generalidad es uno de los más graves síntomas de la transformación antidemocrática que está experimentando el nacionalismo catalán. Cataluña está inmersa en un estado histórico marcado por la ilegalidad que promueven sus dirigentes como modelo de gobierno: incumplen la Constitución, desacatan las sentencias del Supremo, señalan a periodistas y, como contexto, coexisten con la corrupción".

Federico Jiménez Losantos toma la palabra en El Mundo con el artículo "Cataluña se llama Quico". El periodista se explica:

"El separatismo catalán, con el silente aplauso de casi toda la prensa cuando no va con ellos, ha perpetrado una fechoría más contra la libertad de los españoles, especialmente contra los que hemos tenido la suerte de poder escapar vivos de ese lodazal de corrupción y despotismo que desde hace 34 años es la Cataluña de Pujol y Mas. En nombre del pueblo catalán, que por lo visto se llama Quico, la Generalidad se gastará nuestro dinero demandando a siete humanoides identificados por el CAC, policía política audiovisual de Mas. El delito contra el pueblo catalán, o sea, Quico, es criticar la utilización por TV3 en la última Diada de niños educados en el odio a España y que componían el típico retablo totalitario nazi o soviético. Que un juez admita una demanda contra una persona física en nombre de un ente metafísico llamado pueblo catalán representado por unos políticos golpistas muestra cómo están la Justicia y Cataluña. Y España, que se deja".

Continúa y concluye en su descargo: "Sé que el PP y el PSOE disfrutan con estos atropellos, pero pueden y deben pararlos ya. Si no, continuarán con Sánchez Camacho lo que ya inició el CAC acusando de 'promover el odio contra el pueblo catalán' a la diputada de Ciudadanos Inés Arrimadas, elegida con trescientos mil votos por ese pueblo de Cataluña que ni es pueblo ni catalán. Fíjese señor Fiscal: al CAC no le molesta que hagan programas en TV3 justificando el atentado contra mí, que me saquen en Polonia haciéndole una felación a Aznar (fantasía erótica del guionista, supongo), que le disparen al Rey y a Sostres en efigie o que en un telediario infantil salgan niños exhibiendo su odio a España. Y así, Tardá puede llamar nazi al que le lleve la contraria. A otros nos vejan y nos multan por llamar nazis a los nazis".

Hay más noticias catalanas en este invernadero de la libertad de expresión. En El País soplan nuevos vientos y se confirma el cambio de director. Javier Moreno cede el testigo a Antonio Caño, hasta ahora corresponsal en Washington, bien conectado con el PP a través de Gallardón. Contra el prejuicio, queda demostrado que el PP es inmensamente más sutil que el nacionalismo catalán en política de medios, porque no es lo mismo remover las direcciones de los grandes diarios que llevar periodistas ante los jueces. Ni siquiera se parece. Francesc de Carreras establece las últimas coordenadas del proceso en su artículo del diaro de Prisa. "Argumentos para el debate" se titula el texto. "La opción independentista catalana fue en continuo ascenso desde la manifestación del 11 de septiembre de 2012 hasta hace unas semanas. Los argumentos a favor de que Cataluña se separara de España eran dominantes en los medios de comunicación catalanes. Las posiciones contrarias eran escasas y apenas escuchadas. Muchos ciudadanos estaban perplejos y la posibilidad de que un vuelco en la opinión pública inclinara la balanza del lado independentista era, y aún sigue siendo, cierta. Sin embargo, en las últimas semanas se han producido señales de que la parte contraria, los favorables a una Cataluña dentro de España, es más amplia de lo que se pensaba y, además, comienza a hacerse oír", afirma De Carreras.

Rajoy ha cambiado de estrategia, sostiene: "Por fin el Gobierno ha empezado a desarrollar argumentos a favor de que Cataluña permanezca en España. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha elaborado un extenso documento, denominado 'Por la convivencia democrática', para que sirva de argumentario al servicio diplomático. (...) Además, el ministro de Hacienda ha encargado a una comisión de expertos, encabezada por Ángel de la Fuente, la elaboración de un informe completo sobre los ingresos y gastos de todas las comunidades con el fin de aclarar definitivamente los supuestos agravios financieros. Por último, FAES, el famoso think tank del PP, ha publicado un clarificador documento para objetar de forma argumentada las posiciones catalanas en favor de la secesión. Los mitos van cayendo".

A Francesc De Carreras le va caer la del pulpo como vaya por ahí diciendo que los informes de FAES son "clarificadores". Ojo no lo vayan a meter en el mismo saco que a Losantos.

En La Vanguardia, el acento catalán es el estilo Rajoy, un sistema político que abordan por extenso Carmen del Riego y Josep Gisbert. Titulan que "Rajoy se aferra a sus tiempos a la espera de que Mas dé un paso atrás" y afirman: "Mariano Rajoy presume de medir muy bien los tiempos. Y en la cuestión catalana se ha marcado su ritmo y no le afectan las presiones ni de unos ni de otros. En 'el tema catalán, que es un tema grave', según reconoció ayer en el Senado el presidente del Gobierno central, el diapasón está en reposo. Rajoy incluso justificó ayer, a su manera, por qué a veces es bueno esperar y lo hizo recordando las presiones que sufrió para pedir el rescate 'y al final se demostró que no moverse y aguantar era mejor para España'. [...] El problema es el alcance que se quiera dar a ese diálogo. Rajoy se mostró de nuevo dispuesto a hablar del pago a proveedores y de que Cataluña pueda volver a financiarse en los mercados. Es más, incluso lanzó un capote al Gobierno de Artur Mas y recordó que los problemas de liquidez de la Generalidad se deben 'no a la actuación del Gobierno que hay hoy en la Generalidad, sino a la de gobiernos anteriores', en referencia al tripartito de Montilla. Esquivó en cualquier caso las demandas de que el Gobierno central actúe: 'moverse o no moverse. Nada es bueno o malo en si mismo', dijo. 'No es bueno para convocar unilateralmente una consulta', 'si es para apoyar el derecho de autodeterminación, como su partido –en referencia al PSC–, tampoco', pero si uno se mueve para 'rectificar este acuerdo', entonces es bueno, respondió Rajoy al ex president. El presidente español está 'dispuesto a moverse' para dialogar, pero 'no para ceder soberanía nacional'".

Aquí están todas las claves: "Moverse o no moverse. Nada es bueno o malo en sí mismo". Rajoy, en esencia. ¿Moverse o no moverse? El presidente del Gobierno es partidario de las tácticas silenciosas, las estrategias a largo plazo, la contemplación impasible y la meditación trascendental. Un samurai jugando al ajedrez en estado zen, el cazador mimetizado a la espera de que la presa caiga vencida por el sueño y entonces, zas, el problema se disuelve en el curso general de los acontecimientos cósmicos.

Más noticias catalanas. Mas, otra vez con empresarios. El acto se celebró en el Salón de los Espejos del Liceo y era un enésimo encuentro, organizado esta vez por Deloitte y la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), entre lo filantrópico y lo quedón. El progreso de la dirección. Total que Mas les dijo que con estar vale, que no se tomen tan a pecho lo del apoyo y que el diálogo por sí sólo no es nada. El desencuentro, a despecho de la versión de Jordi Barbeta en La Vanguardia, parece notorio. La crónica del periodista dice: "Los empresarios y directivos que ayer estaban en Liceo desmintieron la tesis según la cual el mundo económico detesta al president. Le ovacionaron con anécdota incluida. Cuando el acto parecía ya finiquitado, subió Cuatrecasas al atril, para añadir que se sentía español y catalán y que deseaba un entendimiento de Cataluña y España en paz. Y otro abogado, Josep Gajo Fortuny, le amonestó por hablar después del president: '¿Por qué no te callas?'". Vamos, un buen rollo de la pera. Ovación, división de opiniones, bronca en el tendido y un por qué no te callas, majo, que muestra el tono sosegado de los encuentros político-empresariales.

Las portadas van sobre Ucrania y la violencia en Kiev (con decenas de muertos), todo lo cual recuerda, dicho sea de paso, la hábil comparación de Homs, quién si no, entre lo que podría pasar si el "proceso" se colapsa y lo que pasa en las calles de la república ex soviética. Qué fertil imaginación la de Homs y que subconsciente más puñetero. En las ensoñaciones indepes, las plazas públicas son la Bastilla, el último paso y, cuando cunde el pesimismo, la conclusión inevitable del desahogo popular. La ocupación de las plazas, como en Kiev, es el tema recurrente en las asambleas de la ídem ANC.

La Razón se sale del guión ucraniano y apuesta por una noticia en exclusiva: "La Audiencia investigará a ETA por crímenes de lesa humanidad". El juez Gómez Bermudez ha abierto un procedimiento tras las denuncias de las víctimas. Es una noticia firmada por Francisco Velasco. En El Mundo también van de su palo, con una noticia de Esteban Urreiztieta y Eduardo Inda. "El senador del PP Granados tenía en Suiza 1,5 millones". Abrió la cuenta, dicen los periodistas, cuando era alcalde de Valdemoro.

En la prensa catalana destaca el Ara, que abre su portada con un inquietante dato: "La Hacienda propia ya recogerá datos antes del verano". Por propia se entiende la que presentará mañana mismo Artur Mas, esa "estructura de Estado" compuesta por ex inspectores de la Agencia Tributaria (la ley de la oferta y la demanda) para afrontar el día después, de la independencia. En la información, de Ferran Casas y Àlex Font se explica que ya hay tres empresas informáticas que se han ofrecido para sacar tajada con la innovación y el desarrollo, los datos, datos.

19 de febrero, San Agatón, que repartió su herencia entre los pobres.