El ICS, obligado a reformular las oposiciones de 2010

El TSJC emite un auto en el que emplaza a la empresa pública a revisar el resultado de todos los aspirantes a una plaza de enfermería

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La fachada del Institut Català de la Salut (ICS), en la Gran Via de les Corts Catalanes de Barcelona / CG
31.01.2017 00:00 h.

Los enfermeros que obtuvieron una plaza en centros públicos tras las oposiciones de 2010 pueden perderla. El Institut Català de la Salut (ICS) deberá recalcular la nota de todos los candidatos que se presentaron al examen. La empresa pública de sanidad tendrá que aplicar la revisión a todos los aspirantes, después de que el Tribunal Supremo dictaminara el pasado junio la anulación de 10 de las 90 preguntas de la prueba, 

El ICS tenía dos meses para ejecutar la sentencia. Una de las posibilidades que se barajaban en el entorno de la oposición era aplicarla sólo a las 29 personas que denunciaron el caso. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) obliga al instituto a reformular la totalidad de la prueba.

“Debe procederse a la corrección valorativa de los concursantes, por cuanto incluso los que no fueron demandantes también es lógico pensar que quedarán afectados”, indica el auto. El nuevo cálculo tendrá consecuencias económicas y administrativas para la mayor empresa pública de Cataluña.

Efectos económicos

La anulación de las 10 preguntas puede cambiar los resultados de muchos de los candidatos. En total, más de 5.000 aspirantes a un puesto público de enfermería se presentaron al examen. De ellos, solo 361 obtuvieron una de las 603 plazas, ya que el 90% de los opositores suspendió.

El 7 de enero de 2013, se produjeron los nombramientos. Cuando el ICS ejecute la sentencia algunos de los que consiguieron una vacante pueden quedarse sin plaza, mientras que los que no llegaron por nota a alcanzar un puesto es posible que entren. En este último caso, el ICS deberá abonar el importe correspondiente al salario que no han percibido durante estos años.

“Poco riguroso”

“La mayoría de estas personas, sin embargo, tienen una plaza de interino o temporal en el mismo ICS, por lo que sólo cobrarían la diferencia entre ambos sueldos”, explica Andreu Sunyer, el abogado que representa a los 29 denunciantes. Desde el ICS aseguran que, de momento, no han recibido ninguna notificación al respecto.

Desde los sindicatos recuerdan que no es la primera vez que unas oposiciones de la sanidad catalana son impugnadas por los candidatos. “El ICS está acostumbrado a ser poco riguroso en todos los procesos de concurso de oposición, y si se da el caso de que alguien interpone una demanda, el problema que entonces se crea es monumental y de complicada solución”, se quejan desde la CGT.

Las afirmaciones hacen referencia a las últimas oposiciones, que empezaron el junio pasado. Las quejas de decenas de aspirantes por lo que consideran “irregularidades” durante la primera prueba –un apagón, el uso de teléfonos móviles y la aparición de una etiqueta con datos personales de una candidata– han llevado el caso al Síndic de Greuges (el equivalente al Defensor del Pueblo) y a la Autoridad Catalana de Protección de Datos. De momento, el proceso continúa.

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