Los efectos de la secesión: caída del PIB, aumento del paro, reducción de las pensiones y colapso de las cuentas públicas

Un informe de Sociedad Civil Catalana señala que la secesión supondría para Cataluña una importante caída de los flujos comerciales con el resto de España y del mundo; la escisión y deslocalización de empresas; un sustancial aumento del desempleo; un incremento del déficit del sistema de pensiones; la reducción del PIB; un fuerte aumento del déficit y la deuda de la Generalidad; y se pondría en riesgo la liquidez del sistema financiero. La entidad concluye que la secesión sería un proceso "muy costoso" y lleno de "incertidumbres".

8 min
Francesc Granell, Joaquim Coll y Ferran Brunet, durante la presentación del informe 'Consecuencias económicas de una hipotética secesión de Cataluña'
Alejandro Tercero
23.10.2014 10:31 h.

La secesión supondría para Cataluña una importante caída de los flujos comerciales con el resto de España y con el resto del mundo; una deslocalización y escisión de empresas; un sustancial aumento del desempleo; un incremento del déficit del sistema de pensiones; una reducción del PIB; un fuerte aumento del déficit y de la deuda de la Generalidad; y se pondría en riesgo la liquidez del sistema financiero.

Estas son las principales conclusiones del informe 'Consecuencias económicas de una hipotética secesión de Cataluña' que ha presentado este jueves Sociedad Civil Catalana (SCC) en Barcelona.

Un proceso "muy costoso" y lleno de "incertidumbres"

En una intervención a través de un vídeo, Ángel Uribe, economista del The Peterson Institute for International Economics, ha advertido de que la secesión de Cataluña es un proyecto lleno de "incertidumbres" pero con la certeza de que la transición sería "muy costosa".

El vicepresidente primero de SCC, Joaquim Coll, se ha preguntado si "estamos dispuestos a sacrificar una generación entera por un futuro desconocido, como han afirmado algunos miembros del Col·lectiu Wilson", la plataforma de economistas independentistas encabezada por Xavier Sala i Martín. Coll ha rechazado la secesión porque "ni la queremos, ni nos conviene", y ha abogado por seguir "juntos y mejor".

El profesor de Economía Aplicada de la UAB Ferran Brunet ha comparado la secesión con un "descenso a los infiernos" -en lo económico- y ha advertido de que podría suponer un "colapso" de la economía que nos haría "más pobres y menos libres".

El catedrático de Organización Económica Internacional de la UB Francesc Granell ha considerado que es fundamental para los intereses de Cataluña "no romper la unidad del mercado" español, y ha defendido que a los catalanes "no nos ha ido mal" dentro de España.

El "efecto frontera" hundiría la balanza comercial

El informe destaca que actualmente la balanza comercial de Cataluña es positiva (5,5% del PIB en 2013) gracias a los flujos comerciales con el resto de España (que arrojan un saldo positivo del 9,7% del PIB), que compensan con creces el déficit comercial con el resto del mundo (4,2% del PIB).

La secesión implicaría lo que se conoce como "efecto frontera", esto es, una reducción de los flujos comerciales con lo que hasta ese momento era el mismo país y, desde entonces, pasa a ser un país extranjero. SCC apunta que, según diversos estudios basados en "experiencias históricas", ese "efecto frontera" podría reducir las relaciones comerciales con el resto de España entre un 25 % y un 70%. Así, estiman que la balanza comercial de una Cataluña independiente podría tener un saldo negativo del 3% del PIB.

Aumento del paro hasta el 34,4%

Otra de las consecuencias de la secesión sería la caída del stock de Inversión Extranjera Directa (IED) a causa de la "pérdida de atractivo" de Cataluña como "punto de conexión con el resto de España". Esta reducción de la inversión extrajera podría ser del 33%, esto es, unos 20.000 millones de euros, e implicaría la deslocalización y escisión de empresas actualmente instaladas en Cataluña.

Se estima que todo esto tendría consecuencias muy negativas para el empleo, generando alrededor de 447.000 parados más (al reducirse un 16% el número de empleados) y situando la tasa de desempleo en torno al 34,4%.

El sistema de pensiones, al borde de la quiebra

A su vez, y debido a la caída de cotizantes a la Seguridad Social, el sistema público de pensiones aumentaría su déficit en 2.800 millones de euros (el 1,5% del PIB), hasta situarse en los 4.500 millones de euros anuales.

De esta forma, el ratio afiliados/pensionistas pasaría del 1,7 actual al 1,5 (frente a la tasa media del 1,8 que registra en la actualidad España), lo que dejaría el sistema al borde de la quiebra.

Las finanzas públicas tendrían un agujero de 16.000 millones

Por otra parte, las finanzas públicas también sufrirían un duro golpe. SCC estima que el déficit de la Generalidad en una Cataluña independiente sería de unos 20.000 millones de euros (el 10,3% del PIB).

Los cálculos se basan en un incremento de los gastos en 12.000 millones de euros (de los que 5.000 millones corresponderían a las nuevas competencias en exteriores y defensa, así como por la ampliación de las actuales; y otros 7.000 millones provendrían del pago de intereses de la parte proporcional de la actual deuda soberana española que asumiría Cataluña).

También se calcula un ahorro de 11.000 millones de euros del déficit fiscal, pero se verían ampliamente compensados por los gastos de la nueva hacienda y por la ineficiencia recaudatoria (3.000 millones), por una menor recaudación por la recesión generada por la secesión (7.000 millones) y por un incremento de los gastos por desempleo (4.500 millones).

Esto supone que las finanzas públicas de la Cataluña independiente deberían asumir unos recortes de alrededor de 16.000 millones que, sin duda, afectarían a las partidas más sensibles, como educación, sanidad y gasto social.

La deuda de la Generalidad se dispararía hasta el 118% del PIB

Además, la deuda de la Generalidad se cuadruplicaría, hasta alcanzar los 228.000 millones de euros, lo que supondría cerca del 118% del PIB. Esta cifra es mayor que la que actualmente tiene España, y 29 puntos del PIB por encima del promedio de la UE.

Esta situación implicaría, a su vez, que la carga financiera de la Generalidad (los vencimientos anuales de deuda junto al pago de intereses) se multiplicaría por diez (desde el 2,3% del PIB actual hasta el 20%), superando por mucho los máximos europeos y generando graves problemas de acceso a los mercados y de coste de financiación.

El sistema financiero, en riesgo

Otro de los puntos más delicados de la secesión sería las graves consecuencias que esta tendría sobre el sistema financiero. SCC destaca que el conjunto de entidades bancarias tiene en Cataluña menos depósitos que créditos concedidos (195.000 millones en depósitos frente a 292.000 millones en créditos concedidos). Este 'funding gap' (que es como se denomina ese desfase) se financia por depósitos del resto de España y por el BCE.

La independencia generaría un serio problema de liquidez que afectaría al 22% del balance de las principales entidades y que supone un 50% del PIB de Cataluña. Una situación que se agravaría con la salida del euro (o, cuando menos, del sistema monetario europeo), y que también podría conllevar una devaluación de la nueva moneda, lo que afectaría a toda la economía y especialmente a los salarios.

Caída del PIB de entre el 7,4% y el 23,5%

Además, los principales bancos con sede en Cataluña (CaixaBank y Banco Sabadell) tienen la mayor parte de sus depósitos en el resto de España. Una situación que se vería alterada con la independencia (con una probable retirada de fondos) y que les generaría problemas de liquidez.

Según SCC, este escenario implicaría caídas del PIB de entre el 7,4% y el 23,5% (basándose en diferentes estudios), y podría conllevar un colapso de la economía y una situación de crisis permanente, al menos, a medio plazo.

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Ramonsalvat 25/08/2015 - 11:22h
Todo informe es respetable, pero me parece que este se parece demasiado (en sentido inverso) a los que publicitan los soberanistas para justificar lo injustificable y decirnos que seremos un paraíso económico y social. En fin, el autentico informe que muchos esperamos es el que el Gobierno de la Nación tiene que hacer publico, para explicar a catalanes y españoles o españoles y catalanes, un informe con datos ciertos, demostrados y actuales que explique las consecuencias negativas de una DUI, la medidas que se tomarán, si se llega a intentar, y todas las actuaciones que conjuntamente con otros estados y organizaciones internacionales, se llevaran a termino contra esta aventura. Es, ya, urgente que lo hagan.
JoaquinM 25/08/2015 - 11:22h
Eso del "funding gap", es decir, el empleo de los ahorros del resto de España para generar más movimiento económico en Cataluña, es algo que viene ocurriendo desde los comienzos de la banca en España, más de 100 años ya. No tiene nada de raro, es la forma de funcionar un país integrado económica y socialmente: el desarrollo, de forma natural, se concentra en unas regiones de un país más que en otras. Pero qué mal deja a las ideas paranoicas y victimistas de los nacionalistas. Para ellos, lo ideal hubiera sido que Cataluña nunca se hubiera integrado con el resto de España y que hoy fuera la Albania del Mediterráneo occidental, con menos de la mitad de la población actual.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:22h
Terrible! Encara que SCC és part altament interessada en el tema i per tant no hi ha garantia que aquest estudi sigui imparcial, de tota manera em sembla indiscutible que la nova situació generaria una situació de crisi, i per tant de "crisi sobre crisi". Inadmissible fins i tot en el cas de ser independentista.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:22h
Ara bé: diu l'informe: als catalans "no ens ha anat malament" dins d'Espanya. Mentida podrida! Ens ha anat bé en l'aspecte econòmic i malament en l'aspecte polític i en l'aspecte cultural, i molt malament en l'aspecte lingüístic. En la vida d'un poble, com en la vida d'una persona, els diners "sols" no fan la felicitat.
JuanPerez 25/08/2015 - 11:22h
Trobo a faltar una dada o un aspecte d'aquest procès cap a la neoestatificació que no surt mai a cap estudi: la quantificació del nombre de persones que, com jo mateix, no està disposada a perdre la nacionalitat espanyola i desdenyaria la catalana, a la qual ni voldria accedir-hi ni pel fet de ser resident, és a dir, que se sentiria més còmode en el seu paper d'estranger com qualsevol jubilat de la Costa Brava que hi té la residència, per exemple. Som molts? Som pocs? Som més que ells? Ho dic, perquè d'això se n'hauria de parlar a fi i efecte de prendre consciència e la nostra fortalesa per poder exercir-la i que es noti quan toqui,és a dir a unes autonòmiques que evitin que aquesta societat deixi de ser la que coneixem per esdevenir una monstruositat plena d'incerteses qui sap si dramàtiques, al capdavall.
MonnerSans 25/08/2015 - 11:22h
Estos informes de tipo economicista, por interesantes que puedan ser, son siempre secundarios. Aquí lo que nadie debería olvidar es que, aun en el caso de que la independencia pudiera ser un gran negocio para Cataluña y los catalanes (yo no lo creo, pero también hay economistas que así lo indican), la declaración unilateral de la misma seguiría siendo una terrible injusticia, un ROBO o acto de piratería con todas las letras perpetrado contra el global del pueblo español, único sujeto de derecho sobre el cual descansa la SOBERANIA DE LA TOTALIDAD DE LA NACIÓN. Eso, el hecho de que nación y soberanía hay sólo una (la española) es lo que realmente importa para oponerse al "prusés" con toda la fuerza moral y ética necesaria. Lamentablemente, SCC deja mucho que desear en este aspecto, pues sus análisis se suelen quedar en la superficie sin entrar en el fondo de la cuestión (y es que aún quedan muchos complejos por superar, tras tantas décadas de discurso único dominado por el nacionalismo)
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