Caos en el PP de Madrid y ERC tapa el 'choriceo' de CDC

El juez Velasco y la Fiscalía abortan la petición de la UCO para investigar a Cristina Cifuentes. Junqueras se aviene a que la Generalitat no acuse a Convergencia en el juicio del 'caso Palau'

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17.05.2017 09:39 h.

Como el algoritmo de la actualidad es pendular, quien ayer era azote de corruptos está hoy bajo sospecha. Cristina Cifuentes, presidenta de la comunidad de Madrid, fue el nombre del día y durante varias horas estuvo a expensas de los pepinazos que le lanzaban desde su propio partido. La UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) implica a Cifuentes en unos contratos que logró el empresario del gremio de la hostelería Arturo Fernández. La antedicha era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid y sentaba plaza en el órgano adjudicador. El singular juez Eloy Velasco y la Fiscalía desestimaron imputar a la presidenta castiza, que es lo que pedían los del tricornio a la luz de sus averiguaciones.

Tras el espectáculo montado por Susana Díaz, Patxi López y Pedro Sánchez en el debate de primarias del PSOE, la guerra interna del PP en Madrid completa un escenario bélico de extraordinaria complejidad. Salvo Ciudadanos, y, de momento, las pugnas intestinas prevalecen sobre la natural conflictividad entre partidos. Si los socialistas saldrán muy mermados de su sistema de elección, los populares arrastran una mochila llena de casos de corrupción en medio de una tormenta de fuego amigo.

Son las salpicaduras de haber convivido y hasta congeniado con la corrupción durante años. Las pasadas vacas gordas, aquella alegría del ladrillo y la comisión, pasan ahora factura. Lo mismo en el caso Palau que en Púnica. La respuesta habitual de los afectados es ponerse a hiperventilar mucho. ¿Corrupta yo? Antes muerta que choriza. Es lo que vino a decir Cifu para los amigos.

David Fernández y Beatriz Parera firman el texto sobre el particular en El Confidencial: "¿Pero alguien tiene duda de que yo he podido cometer un hecho ilícito? Mi honradez está fuera de toda duda". Con estas palabras, la presidenta regional Cristina Cifuentes quiso dejar claro este martes que no comparte en absoluto el duro informe que la UCO ha incorporado al sumario del caso Púnica para analizar los contratos que el empresario Arturo Fernández, donante del PP, se llevó de la Asamblea de Madrid. La Guardia Civil habla de 'valoración policial' y cree que Cifuentes pudo cometer los delitos de prevaricación y cohecho. La presidenta califica el informe de 'sucesión de juicios de valor sin fundamento jurídico'. La llave está en poder del juez Eloy Velasco, instructor del caso, y de la Fiscalía Anticorrupción, que en principio descartan imputar a Cifuentes porque no han encontrado pruebas de que la dirigente popular haya participado en lo que se investiga en esta pieza del procedimiento, la financiación irregular del PP de Madrid".

Como es natural, los fiscales están a la greña entre ellos y la Guardia Civil, en pugna con el juez. Sigue la crónica del citado medio: "Los investigadores tienen claro que los contratos que ganó Fernández se amañaron. Así lo creen también las dos fiscales del caso en un escrito del 6 de marzo, dos días antes de que Manuel Moix se hiciera cargo de Anticorrupción. Ellas señalan que las adjudicaciones investigadas 'presentaban irregularidades por su falta de motivación, baremación y ponderación de las ofertas, posicionándose en favor de Arturo Fernández'. La postura del magistrado del caso Púnica (a punto de dejar el puesto), que realizó un duro interrogatorio a Arturo Fernández sobre el papel de Cifuentes en la adjudicación de los contratos, y la postura de la Fiscalía (según aseguran fuentes cercanas a la investigación) han cambiado: ambos recalcan que 'no ven indicio de delito alguno' y 'Cifuentes no es objeto de investigación'".

Que se lo digan a sus compañeros de partido. "Al suelo, que vienen los nuestros", la frase de Pío Cabanillas padre, viene al pelo. Es la miserable condición humana. José Alejandro Vara traza un apunte en Vozpópuli sobre los fets de maig del 37 en versión conservadora: "Los dos PP de Madrid han chocado con estruendo en una jornada particularmente dura para el partido. El 'viejo PP', el de la etapa anterior, que muchos vinculan con el 'aguirrismo', y el actual, el que lidera Cifuentes con la bandera de la transparencia y la limpieza como norma. Ciudadanos ya ha dicho que seguirá apoyando a la presidenta mientras no haya lacra judicial en su expediente. En algunos círculos del PP señalan que este asunto de la adjudicación de una contrata de cafetería de la Asamblea de Madrid deja huella, al menos política. La imputación de su viceconsejero, también".

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Continúa Vara: "La jefa del Gobierno madrileño recela de movimientos internos que apuntan en contra de su futuro político. Cifuentes es una de las figuras más preminentes de su formación, y figura siempre entre los nombres de relevancia de cara al 'postmarianismo'. Los casos que ahora emergen son anteriores a su llegada a la presidencia de la Comunidad, pero no al partido, en el que milita desde hace lustros con puestos de alta responsabilidad. 'Los hay que pretenderán utilizar toda esta tormenta para agitar las aguas en contra de Cifuentes, ya lo sabemos', señalan miembros de su equipo".

Panorámica catalana. Carles Puigdemont y Oriol Junqueras han zanjado la crisis del juicio por el Palau de manera expeditiva. La Generalitat no acusará a Convergència de financiación ilegal. ERC entra en la zona contaminada de sus socios en un arriesgado grado de complicidad. El proceso va por delante y el proceso lo tapa todo. El referéndum será el 1 de octubre. Puigdemont lo anunciará tras el acto de Madrid, última oportunidad, según la perspectiva soberanista, para que el Gobierno de Rajoy se avenga a negociar. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia (TSJC) denuncia a la consellera de Gobernación, Meritxell Borràs, por el concurso de las urnas. Está encantada. Dice que el Estado tiene "urnafobia". Es tan ocurrente... Rumbo de colisión activado.

María Teresa Campos fue hospitalizada de urgencia por una isquemia cerebral de la que se recupera favorablemente a decir de sus hijas.

Malos tiempos para hacer el indiano. Esperanza Codina cuenta el caso de Banderas en El País. Se considera gravemente agraviado, humillado, dolido y estupefacto. Ganó el concurso para montar un centro cultural en dos cines cerrados del centro de su querida Málaga, una bicoca inmobiliaria, pero se retira porque la izquierda pone en duda la legalidad de la adjudicación.

Confirmado: Trump es un bocas y reveló secretos a los rusos. Macron se toma con calma lo de nombrar ministros porque los quiere limpios y honrados.

17 de mayo, santoral: Adrión, Pascual Bailón y Restituta.

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