Periodistas y políticos

Xavier Salvador
5 min

En Huesca, un año más, se debate sobre periodismo digital. Uno de los atractivos de este año es el periodismo político. Una de las mesas específicas trató sobre el asunto y, con una composición mixta entre representantes de la prensa vegetal y de la digital, el caso de Podemos y la denuncia formulada por un grupo de periodistas acabó protagonizando la sesión.

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) recibió una denuncia de una decena de periodistas encargados de la cobertura del partido de Pablo Iglesias en la que se le pedía amparo ante las presiones y amenazas de líderes de la formación política disconformes con las noticias y análisis que se formulaban sobre ellos. La asociación gremial decidió en su junta directiva emitir un comunicado público en el que afeaba la conducta de quienes ejercían las presiones y se solidarizaba con los profesionales amenazados.

El público del Congreso de Periodismo Digital de Huesca es una combinación de profesionales en ejercicio y jóvenes estudiantes a los que el mismo asunto les parece diferente. Mientras los profesionales con mayor trayectoria parecían solidarizarse con los periodistas presionados, los más jóvenes aplaudían con entusiasmo algunas preguntas como esta: "¿La APM hubiera actuado igual si la denuncia se refiriera a otro partido que no fuera Podemos?".

En Cataluña algún día nos arrepentiremos de la energía profesional desperdiciada en un periodismo militante a favor o en contra de la independencia mientras se nos olvidaba el ejercicio de la fiscalización de los usos y abusos de los poderes económicos y políticos

Dos consideraciones generacionales para un mismo fenómeno: el periodismo político independiente. Quienes trabajamos toda la vida en Cataluña conocemos, además, una cuestión propia de la comunidad (¡viva el hecho diferencial que decía Pujol!): el periodismo político militante. Me explico: si hemos llegado a interiorizar que un periodista deportivo sea un forofo, admirador o seguidor de un determinado club de fútbol (pasa lo mismo con las cabeceras deportivas), ahora hemos aceptado sin distancia crítica que los profesionales de la política se (nos) dividan entre nacionalistas y lo contrario o se conviertan, en muchos casos, en defensores de un partido o coalición política por el mero hecho de defender una visión futura de la independencia política del país. Existe en toda España, pero es más acentuado, mucho más, en nuestro territorio.

Algún día, se supone, la historia pondrá al oficio en su sitio. Y en Cataluña nos arrepentiremos de lo que en economía se llama coste de oportunidad: la energía profesional desperdiciada en un periodismo militante a favor o en contra de la independencia mientras se nos olvidaba el ejercicio de la fiscalización de los usos y abusos de los poderes (económicos y políticos).

El fenómeno de las tempestuosas relaciones de la prensa con Podemos no es equiparable a la progresiva filiación política de los profesionales catalanes sobre el gran debate abierto. No se trató en el congreso oscense, que como siempre sólo lleva a su seno a iniciativas internacionales originales o a los amigachos de la Villa y Corte, pero que se olvida de algunas sangrantes y olvidadas realidades del país. Si quieren hablar de periodismo político de verdad, les invito a que analicen en los próximos años qué ha pasado en Cataluña con el asunto, otrora cantera del oficio y vanguardia de la creatividad y desarrollo informativo de toda España.

Dicho eso, uno es del Barça, lo admite y no lo esconde, pero en el tono crítico que nos obliga a ejercer el periodismo hay que decir alto y claro: el árbitro y la fortuna fueron la base de una noche que pasará a la historia de la épica del club blaugrana. No cuesta nada y ayuda a congraciarse con la conciencia, por lo menos.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy dirijo CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía en estado puro, vamos.

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tobermory 11/03/2017 - 22:02h
Estupendas reflexiones sobre las controvertidas y a menudo tumultuosas relaciones entre la prensa y los políticos. Por no hablar de las contradicciones (que nunca parecieron insalvables) entre la propiedad de los medios y la calidad e independencia editorial y la profesional de los periodistas, que en última instancia son los responsables de la información que se sirve al lector, ya sea en vegetal, para “materialistas” clásicos, o en pantallas para nativos digitales. Son la materia prima del periodismo sea cual sea el soporte. Después de lo dicho por Ignacio Escolar, que pasa por uno de los paradigmas más pintureros de la nueva izquierda digital, tildando de “ingenuo” o de “tema menor” las amenazas de los amiguetes ideológicos, de oirlo, supongo que a Gregorio Morán se le podrían los pelos tan de punta como a mi con lo dicho por Nacho. De ahí también el tradicional sombrero del que soy usuario habitual, por el frío y por coquetería personal.
tobermory 11/03/2017 - 22:06h
Lector de El País desde el primer número (¡ay!) y suscriptor en PDF en Kiosko y Más, y de Crónica Global desde hace año y medio, saludé en su momento la aparición de Público y recibo los boletines diarios del digital que dirige Escolar, en el que la mayor parte de las veces no encuentro nada interesante que despierte mi curiosidad ni para hacerme “socio”, como llaman a las suscripciones quienes más que lectores críticos quieren clientes que comulguen con la línea editorial y con ruedas de molino digitales. El caso es crear tendencia difundiendo una taxonomía facilona sobre lo que hay que opinar, y sobre todo evitar leer para no caer en la fachenda, que no tiene enmienda. Lo chachi es que cada lector, en su intimidad, sienta que forma parte de un proyecto político para salvar al mundo con el catecismo en la mano que haría sonrojar de envidia, por su efectividad ideológica, al mismísimo padre Ripalda.
tobermory 11/03/2017 - 22:10h
La misma fe de los “bankeros” de Bankia es la que mueve las montañas de neoprogres intachables por la gracia de Escolar. ¡Qué desgracia!. Se ve en los comentarios sectarios de los “socios” aunque los profesionales del medio no lo pretendan. De vergüenza ajena sus opiniones sobre Cuba y los cubanos sometidos a los caprichos de la satrapía castrista. La izquierda o es internacionalista (y por tanto antinacionalista), libertaria e ilustrada, o no será. Solo herederos de las recetas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe para conquistar la hegemonía ideológica y ganar las elecciones “refinitivas” que nos lleven desde una democracia “formal” siempre minusvalorada, a la fetén, bolivariana y plurinacional. De los problemas de los periodistas de aquí para qué hablar. Muchos chupan del bote, ávidos de subvenciones como el vergonzante Antich, o ya se sabe, catalanes raritos que se quejan de vicio. Otro asunto ínfimo para las luminarias mediáticas de la Villa y Corte.
tobermory 11/03/2017 - 22:23h
Quienes tienen a Fernando Savater por un facha irrecuperable, a Vargas Llosa por un "neocon" feroz sin haber leído su extraordinaria colección de ensayos “Contra viento y marea”, ni “El ogro filantrópico” de Octavio Paz, ni a Tony Judt, ni a Juan Goytisolo que ha servido para que tantos lectores españoles reflexionemos sobre “El furgón de cola”, ni al genial Guillermo Cabrera Infante, por poner solo unos ejemplos ejemplares, actúan como indigentes intelectuales que van dando palos de ciego, veletas al albur de los vientos ideológicos dominantes de cada época. Nulla estética sine ética, y la conciencia un lujo inalcanzable que solo pueden permitirse los periodistas cabales. Como dicen los Antílopez en “Hoy la prensa viene sucia”: “es muy fácil ser poetas sin palabras que hagan daño, y difícil ser hombre todos los días del año”. Bonhomia en estado puro que dices con conocimiento de causa. Enhorabuena por eso, y por el triunfo del Barça, amigo Xavier.
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