Referéndum de independencia el Día del Caudillo

Manuel Trallero
5 min

Algo de esto ya me barruntaba desde que el pasado domingo La Vanguardia, ejerciendo su loable función de pirómano bombero, que primero colabora a provocar el incendio y más tarde reclama que todo el mundo acuda a su extinción, perpetraba, con su habitual visión profética del futuro, un editorial titulado Aún estamos a tiempo, en relación con lo que el diario del conde de Godó denomina eufemísticamente "la cuestión catalana". No cabían, pues, muchas dudas sobre que los indepes iban a celebrar su enésima jornada histórica en breve, como así ha sido.

El último publirreportaje se ha retransmitido desde el marco incomparable del Pati dels Tarongers del Palau de la Generalitat. Creo que los realizadores televisivos, de seguir a este paso, van a tener dificultades para encontrar nuevas localizaciones para que podamos seguir disfrutado de las efemérides que sin duda aún están todavía por llegar. El escenario elegido es el mismo en donde el presidente Jordi Pujol celebraba su santo, que llevaba el mismo nombre que el patrón de Cataluña, ofreciendo un desayuno multitudinario en donde se mezclaban políticos de todas las formaciones, periodistas de cualquier ralea e incluso representantes de la llamada sociedad civil y alguno que otro de la incivil. Aquello que era un espacio para ponerse ciego de chocolate y pastas hoy se ha convertido en el plasma desde donde Puigdemont y su cuchipanda ha tenido a bien comunicarnos el día y la pregunta del supuesto referéndum. Tal anuncio se ha proferido de viva voz, siguiendo el mismo método comunicativo que los alguaciles de pueblo anunciaban los bandos municipales --tras sonar la trompetilla--, los serenos cantaban la hora de la noche o los vendedores ambulantes ofrecían su mercancía. Estas cosas, si no se hacen desde el balcón echándole épica al asunto y con una muchedumbre en la plaza Sant Jaume, tienen un aire desaborido. La coreografía recordaba a alumnos y profesores en un viaje final de curso, fotografiándose en grupo para tener un recuerdo.

No comprendo que nadie haya caído en la cuenta, y mira que hay días en el calendario, que Cataluña pretenda celebrar un referéndum de independencia precisamente el aniversario de la Exaltación de Franco a la Jefatura del Estado. La cosa tiene guasa

Me imagino que alguna lumbrera habrá confeccionado el enunciado con el que se pregunta sobre un "estado independiente" cuando el Diccionario de la Real Academia Española establece que un estado es un "país soberano, reconocido como tal en el orden internacional, asentado en un territorio determinado y dotado de órganos de gobierno propios". Si a ello se añade que en la pregunta se refiere a que el estado es en "forma de república", ya es como para tirarse de la moto. Porque, por ejemplo, la Constitución de la República Española en su primer artículo señalaba que "España es una República. [...] La República constituye un estado [...]". No al revés.

Entiendo perfectamente que hay que alquilar los apartamentos en la playa, programar el viaje a Tailandia, tener los billetes para ir a Menorca, saber cuándo se van a recoger a los niños de colonias... Lo que no logro comprender es que con la tabarra que nos han dado y la pasta que nos cuesta el asunto ese de la memoria histórica que nadie haya caído en la cuenta, y mira que hay días en el calendario, que Cataluña pretenda celebrar un referéndum de independencia precisamente el aniversario de la Exaltación --así se decía-- de Francisco Franco a la Jefatura del Estado. La cosa tiene guasa.

Artículos anteriores
¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

¿Quiere hacer un comentario?