La disculpa catalana o cómo culpar a la víctima

Manuel Trallero
5 min

La intervención del señor --es una forma de hablar-- Rufián desde la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados ha traído prendida algunas cuestiones semánticas. Una vez más, se ha puesto de manifiesto, como bien estableció Paul Valéry, que la sintaxis es un valor moral y en Cataluña está en quiebra. Algún hooligan, con micrófono en la mañana, se ha referido al vocinglero de Santa Coloma como quien sufre una "pasada de frenada", un fallo mecánico neuronal. En definitiva, ha procedido a separar la paja del trigo, es decir, las formas del contenido. Una discusión teológica sobre qué fue primero, si el huevo o la gallina, o si en la Divina comedia admiramos más los endecasílabos de Dante o la historia que narra.

Algo habrán hecho, si no, ¿por qué se molestan tanto? Esa es la perversión de la locución "si alguien se ha sentido ofendido" que usa Tardà para defender a Rufián

El señor Tardà ha salido, con cabeza leonina, voz de trueno, andares fatigados y modos de carbonero de bosque, en defensa de su correligionario amagando un intento de conato de nada a modo de supuestas disculpas. Empieza la comidilla por ese delatador condicional: "Si alguien se ha sentido ofendido...". Ese alguien es un ser fantasmal, no tiene nombre ni visibilidad, es uno cualquiera, un susceptible, quizás con algún desequilibrio, víctima de una paranoia, de una manía persecutoria... Algo habrán hecho, si no, ¿por qué se molestan tanto? Esa es la perversión de la locución "si alguien...". Pertenece a la misma categoría moral del supuesto razonamiento según el cual las violaciones de las mujeres son culpa de las propias mujeres, de las víctimas, por "ir como van", "por provocar", "ellas se lo han buscado".

Rufián, al fin y al cabo, solo ha dicho lo que muchos piensan, aunque sin faltas de ortografía. Su defensor sigue fielmente el manual de instrucciones de cómo culpar a los españoles. Ningún catalán de verdad puede ofenderse porque se utilice la cabeza del Rey como diana para dispararle cuatro tiros; ni porque se califique de chacales a los jugadores del Real Madrid; ni de "gran reserva del independentismo" a un condenado por un asesinato terrorista; o por preguntar a la audiencia si impedirán físicamente el juicio al señor Mas, o si los castellers del 12 de octubre son unos quillos. Todo ello ocurre en medios de comunicación de la Generalitat de Cataluña por boca de periodistas profesionales. Además, solo unos tontos como los españoles pueden, desde "una forma descontextualizada", haber "interpretado lo que no era", ya que "cualquier otra lectura es errónea" o "sin el contexto de la sección de humor no se entiende".

Tardà sigue fielmente el manual de instrucciones de cómo culpar a los españoles

Otro humorista --estadounidense en este caso-- como Zero Mostel solía hacer un número cómico sobre los orígenes de la Segunda Guerra Mundial. En el punto culminante preguntaba al auditorio: "¿Qué demonios hacía Pearl Harbor en el Pacífico?". Es decir tanto como "qué hacen los españoles en Cataluña". Aunque es bien sabido que excusatio non petita, accusatio manifesta.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

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