José Antich y las metáforas

Manuel Trallero
5 min

Josep Pla solía decir que le incultura de los periodistas era enciclopédica. No creo que este sea el caso del ex director de La Vanguardia. Sino la posesión de una superioridad moral, ese saberse por encima de los demás. Una creencia muy extendida entre los recién conversos al independentismo. Tienen la costumbre de pasarse de listos y bordarse iniciales en las camisas.

El penúltimo capítulo del reality show en que se ha transformado el proceso fue la detención del concejal de la CUP por el Ayuntamiento de Vic Joan Coma, retransmitida urbi et orbi, que se inició con una detención first class por los Mossos, después fue esposado por la Guardia Civil hasta la salida de Barcelona y nuevamente durante 30 kilómetros hasta la llegada a la Audiencia Nacional ya en Madrid. De donde salió entre lágrimas, cámaras, y muestras de solidaridad. Conclusión de la señora Rahola: "En el Estado español se vulneran y pervierten derechos básicos y se hace con toda normalidad, que lejos de ser excepcional comienza a ser la norma". Estamos pues en plena batasunizacion de Cataluña.

Por aquellos días leí el artículo de Xavier Salvador dedicado al recién fallecido Jordi Dagàcon quien coincidí en la facultad y quien era por entonces líder estudiantil del PSUC. El director de Crónica Global recordaba cómo estuvo detenido 24 días en comisaría y 51 en celdas de castigo en la cárcel Modelo. Y después el servicio militar en el Sáhara. Por lo visto, algunos quieren hacernos creer que estamos en aquella misma España.

La retransmisión por TV3 de la Cabalgata de Vic, con niños luciendo farolillos con estelada incluida, es un ejemplo de cómo es el "romper los huevos" ahora y aquí

Antich se regocija y hace coñita barata con la respuesta de Coma al fiscal: "Era una metáfora". Claro, una forma de hablar. Sin embargo, el origen de la metáfora es sanguinario. Charette, un noble francés contrarrevolucionario fue declarado culpable de la muerte de miles de víctimas y fusilado por sus adversarios. Antes señaló lacónicamente que "no se puede hacer tortillas sin romper huevos". Por lo visto, Robespierre, quién implantó en Francia un periodo del terror, le tomó gusto a la metáfora, mientras que la guillotina no paraba de funcionar. A Stalin le gustaba emplear la misma metáfora. Slavoj Zizek narra que "cuando el escritor rumano Panait Istrati visitó la Unión Soviética a finales de la década de los 20, un apologista soviético, tratando de convencerlo de la necesidad de usar la violencia contra sus enemigos, evocó el proverbio 'no se puede hacer una tortilla sin romper ningún huevo', a lo que Istrati secamente respondió: 'Está bien. Veo los huevos rotos. ¿Dónde está su tortilla'".

El pensador esloveno apostilla que "el verdadero 'romper los huevos' no es la violencia física, sino la intervención en relaciones sociales e ideológicas que, sin destruir necesariamente a nadie o nada, transforma el campo simbólico por completo". La retransmisión por TV3 de la Cabalgata de los Reyes Magos desde Vic, con niños luciendo farolillos con estelada incluida para recibir a Sus Majestades y pedirles la República catalana, es un ejemplo de cómo es el "romper los huevos" ahora y aquí. Otra metáfora, ¿verdad Pepe?

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

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