¿Es Donald Trump la gran esperanza catalana?

Manuel Trallero
4 min

Mientras un escalofrío recorría el mundo mundial, los augures de la independencia catalana estaban gozosos. Cuanto peor, mejor. En plena resaca electoral se apareció en plasma Artur Mas. Han cesado en el santoral Gandhi, Martin Luther King o Mandela. Es la "hora Trump" por aquello de que "lo que parecía imposible, resulta posible". El gran amigo de Mas, Vilajoana, asegura que lo hará de rechupete y moja pan. Era consejero de Cultura cuando a las actrices catalanas les faltaba glamur y ponerse estupendas. El nuevo presidente de los Estados Unidos conoce la importancia de tener cerca "un trasero joven y bonito". Parecen razones convincentes.

Mientras un escalofrío recorría el mundo mundial, los augures de la independencia catalana estaban gozosos. Cuanto peor, mejor

Los oráculos bautizaron al proceso como la "revuelta de los menestrales". Un batiburrillo de tenderos y proletarios de cuello blanco, hasta dar con una chanfaina catalana. Pujol los convocó, en su famoso artículo San Pancracio dadnos salud y trabajo, travistiéndose de rico banquero en un purasangre de clase media. Esa sería su tropa. La crisis la convirtió en papilla y en independentistas de toda la vida. Son nuestros wasp (blancos, anglosajones y protestantes), ese 41% que vota a Trump y gana menos de treinta mil dólares al año. Los mismos que en un distrito de la ex ciudad industrial de Glasgow (Escocia) tienen una esperanza de vida inferior que en la Franja de Gaza. Son ellos los que llenan los autocares para ir a las manis indepes de Barcelona. Es la Cataluña vacía, que coincide grosso modo con los antiguos bastiones carlistas, la Cataluña catalana, o los núcleos anarquistas de las colonias fabriles, pura arqueología industrial. Son políticamente incorrectos, antimodernos. La idea de progreso indefinido se ha finiquitado. Sus hijos vivirán, por primera vez en muchos años, peor que ellos. Globalización, inmigración, riesgo de exclusión social... Todo en un comprimido: "¡España nos roba!".

Volvemos a los 14 de puntos del presidente Wilson, miembro del Ku Klux Klan, al derecho de autodeterminación, estamos otra vez en la Conferencia de Paz de París. Año 1919. A los catalanes tan solo les recibió el embajador de Serbia

Los pensadores serbios afirman que "las élites han exprimido y maltratado a los indígenas [...] utilizando el dolor de las mujeres, de los extranjeros o de los obreros para estigmatizar y despreciar las reivindicaciones de los sectores más arraigados". En Trump ya vislumbran que "en este nuevo orden mundial Cataluña tenga unas cartas más importantes de lo que pueda parecer". Así, "las naciones acaban siendo lo que los ciudadanos quieren". Volvemos a los 14 de puntos del presidente Wilson, miembro del Ku Klux Klan, al derecho de autodeterminación, estamos otra vez en la Conferencia de Paz de París. Año 1919. A los catalanes tan solo les recibió el embajador de Serbia. Viajamos al futuro. ¿Y por qué ha ganado Trump? "Porque --como escribió Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo-- los plebiscitos, con los que tan excelentes resultados han obtenido los modernos dirigentes del populacho, son un viejo concepto de los políticos que confían en el populacho". Así de sencillo.

Artículos anteriores
¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

¿Quiere hacer un comentario?