Cataluña puso los muertos, España todo lo demás

Manuel Trallero
5 min

Este trajín de muertos que últimamente se lleva tanto me produce autentico repelús. La supuesta recuperación de la memoria histórica es la versión necrofílica del "cuando dé la vuelta la tortilla" o del "cuando ganen los míos". Un intento de usar la moviola de la historia y cambiar el resultado del partido. En este afán desenterrador y de mover a los muertos de sitio hay un revanchismo indisimulado.

El último conmovedor capítulo de este culebrón lo protagonizó el socialista David Pérez cuando afirmó que "ERC no abre fosas porque hay españoles que defendieron Cataluña". Desconozco por completo si tal apreciación es cierta o no, lo que sí puedo asegurar es que en la radio oficial de Cataluña se afirmó que el descubrimiento de más cadáveres de catalanes se debía a la fragmentación de la República y a la movilización de los jóvenes catalanes, la llamada Quinta del Biberón. La lástima es que en la Batalla del Ebro participaron más de cien mil soldados por la República y entre ellos figuraba las unidades más fogueadas así como las Brigadas Internacionales antes de su retirada. Amén de ello, la Quinta del Biberón en una operación militar era realmente suicida. Parece que por la frontera francesa camino del exilio solo se fueron los catalanes, eso sí, algunos como los intelectuales en el Bibliobús fletado por la Generalitat para la lectura en el frente y que sirvió para la huida mientras la plebe pasaba mil y una penalidades haciendo el camino a pie.

Parece que por la frontera francesa camino del exilio solo se fueron los catalanes, eso sí, algunos como los intelectuales en el Bibliobús fletado por la Generalitat para la lectura en el frente y que sirvió para la huida mientras la plebe pasaba mil y una penalidades haciendo el camino a pie

Lo que más me ha extrañado ha sido el escándalo organizado. El nacionalismo catalán en todas sus variantes ha mantenido siempre que la Guerra Civil española fue una guerra de España contra Cataluña. Siguiendo esta lógica, de la misma forma que en Alemania no esperan encontrar fosas de soldados americanos, es lógico que en Cataluña se encuentren enterrados catalanes. Para aquellos que por cualquier circunstancia de la vida se encontraron en el bando franquista, los llamados "catalanes de Burgos", siempre se les puede extender el certificado de perdedores porque, aunque hubieran ganado la guerra, Cataluña la perdió. Y antes que personas humanas, como dijo Lola Flores, y más recientemente Ada Colau, eran catalanes.

Así se explica que se exija al Gobierno de España que pida públicas disculpas por el asesinato de presidente Companys, porque quienes le ejecutaron no fueron los franquistas sino los españoles. Los mismos españoles, los "murcianos" de la CNT y la FAI, los "incontrolados" que escaparon del control de la Generalitat de los buenos y que impusieron el terror a los catalanes. Esos catalanes que, una vez pasada la euforia inicial con los "murcianos" luchando en los frentes, demostraron un entusiasmo perfectamente descriptible tal como hace James Matthews: "Una estimación para Barcelona calculó que solo había 5.000 hombres movilizados en columnas y llegó a la conclusión de que había menos voluntarios que armas". La placa conmemorativa de los fusilamientos del Campo de la Bota está redactada únicamente en catalán. Y como no podía ser de otro modo, Cataluña continúa en guerra democrática (sic) con España según la eminencia gris con patas del señor Quico Homs

Artículos anteriores
¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

¿Quiere hacer un comentario?